Dramatis
personae Ulises
Rosa
Samuel
Madre
Joven
Madre
Clímaco
Petronila
Señor
Águila
Señora
Vaca
Señora
Gato Señor León
Señor Cerdo
Señor
Zorro
Señora
Áspid
Señor
Equino
Señor
Hiena
Señor
Oso
Señora
Rata
Señor
Avispa Señor
Mico
Señora
Jirafa
Dos guardias
ACTO
I
Una
pequeña
mesa frente a un viejo
sofá: sobre ésta se ve
una botella de vino,
dos copas y
una bandeja con
palomitas de maíz. A
la derecha, sobre la
pared, hay una
pantalla del televisor
y un espejo ovalado.
Diagonal a éstas una
percha que
sostiene varios
conjuntos de ropa. Hay
un estante con libros
a la
izquierda y un
caballete cubierto por
una sábana. El
escenario está
iluminado por
una pequeña ventana
situada en la parte
más elevada.
Ulises
avanza a lo largo del
escenario: es un
estudiante de
unos treinta
años, quien viste ropa
de colores. Porta un
pesado maletín con
documentos.
ULISES
¡Rosa!
ROSA
(O.S.)
¿Sí?
ULISES
¿Algún correo hoy?
Rosa,
una
mujer rubia de 29
años, quien porta
zapatos de tacón alto
y un vestido
diminuto, entra
peinándose y contempla
su figura en el
espejo.
ROSA
No.
ULISES
¿Alguien me ha llamado?
ROSA
No.
Ulises
deja
su maletín sobre el
suelo y se arrellana
en el sofá. Encuentra
un arma de fuego
a su costado; juega
con ella.
ROSA
Ahora que lo pienso, sí,
tienes un sobre. Está en
el suelo, junto al sofá.
Ulises
se
sobresalta con sus
palabras y esculca a
su alrededor hasta dar
con un sobre
bajo el sofá.
ULISES
Es una cuenta de cobro.
ROSA
A tu nombre. Deja de
jugar con esa pistola.
ULISES
¿Por qué lo compraste?
ROSA
Para protegerme de
cualquier intruso como
tú, zopenco.
ULISES
Las armas están hechas
para matar.
ROSA
No me sermonees.
ULISES
¿Estás segura que nadie
me ha llamado?
ROSA
Nadie.
(Pausa)
Tu mamá.
ULISES
¡Ah!
Ulises
abre
el sobre. Rosa se
peina.
ULISES
¿Vas a la playa hoy?
ROSA
Eso no es asunto tuyo.
ULISES
Debo estar al tanto.
ROSA
¿Por qué?
ULISES
Ese vestido puede
suscitar problemas.
ROSA
¿Cómo así?
ULISES
(Embarazado)
Es posible que te
enredes y caigas. Mira
esos zapatos de tacón
alto.
Rosa
mira
sus zapatos.
ROSA
No te preocupes. Voy a
visitar a Samuel; me
invitó a cenar a su
cabaña.
ULISES
¡Ah! ¿El director
general?
ROSA
Más conocido por sus
saltos mortales libres.
Anoche derrotó su propio
récord. ¿Ya
te hablé de su medalla
olímpica?
ULISES
Sí, obtuvo una, pero yo
ostento tres, ¿sabes?
ROSA
No...
ULISES
¡Sí! ¡En 1984! En un
campeonato local de
fútbol. ¿Quieres verlas?
ROSA
No compararás ese pedazo
de lata con la preseas
olímpicas de Samuel.
¡Deja la
envidia! Samuel, después
de todo, te puede ayudar
a conseguir trabajo.
ULISES
(Sincera)
¿Estás seguro?
ROSA
Es un hecho.
ULISES
¡Eso sí que me gustaría!
Bueno, es mejor que te
apresures antes que sea
demasiado tarde.
Ulises
se
levanta sonriente y
camina hacia la
derecha del escenario.
Mira a Rosa.
Regresa. Mira de nuevo
a Rosa.
ROSA
¿Te sientes bien?
ULISES
¡Perfectamente!
¿Conducirás su coche?
ROSA
Prefiero coger el tren.
ULISES
Puedo llevarte a la
cabaña de Samuel si te
parece.
ROSA
Sería muy amable de tu
parte.
ULISES
Estoy seguro que tú
harías lo mismo en mi
lugar.
Rosa
sonríe
escéptica.
ROSA
Tengo que darte un poco
de dinero, para la
gasolina.
Rosa
sale. El señor LEÓN
entra: viste
pantalones,
corbata y sombrero.
Maneja un IPhone.
LEÓN
¿Puedo pedir su número
de cuenta bancaria, por
favor?
Ulises
se mueve alrededor en
busca de su maletín.
La toma y extrae
varios elementos de
éste: libros, cartas,
folletos coloridos y
revistas que arroja
sobre el escenario. El
señor León observa los
movimientos
de Ulises con
desprecio.
ULISES
No estoy seguro en dónde
lo anoté. ¿Podría darme
un segundo? ¿En dónde
está?Siéntese,
por favor. Le pido
disculpas. Honestamente
es mi culpa. Pero
incluso los VIP cometen
errores: por lo
menos una vez en la
vida, ¿no? Quiero decir,
¿no se equivocan?
Lamento desperdiciar su
tiempo. Por favor,
cálmese. Siéntase
cómodo, como en
casa. Debe estar por
aquí. Ahora, si me lo
permite...
Ulises
se ríe nerviosamente.
Toma su cartera, de
la cual extrae una
tarjeta.
ULISES
41756000000000000
LEÓN
Gracias, señor. A
efectos de verificación,
¿me podría dar la
fecha de la
circuncisión?
ULISES
¿Perdón?
LEÓN
El día de su pene fue
cortado, señor.
El
señor
León sale. Rosa entra.
ROSA
¿Listo?
ULISES
(Nervioso)
Antes, tengo que firmar
un cheque.
ROSA
Me voy, y olvídese del
dinero de la gasolina.
Rosa
sale.
Ulises agarra algunos
documentos y camina
hacia el proscenio. La
señora
GATO, una actriz en
traje de policía,
cruza el escenario,
portando un bolillo
en sus manos; atado de
su cintura al cuello,
conduce un perro
faldero de
juguete tras de sí.
Ulises
recula para evitarla:
en su lugar la
tropieza, se enredan y
caen.
GATO
Usted no es sino un
huésped de La
Civilización, Ulises.
Como extranjero con
permiso, esperamos que
vaya cada mañana a su
escuela.
ULISES
(Nervioso)
Perdón, señora Gato.
Estoy perdido y ...
GATO
De lo contrario,
podríamos pensar que
usted perturba nuestra
comunidad. Para
poner los puntos en las
íes, podríamos pensar
que usted busca trabajo
o, lo que
es peor, que ya está
trabajando.
ULISES
(Nervioso)
Se equivoca, señora,
preciso recibí una
carta. Aquí la tengo...
Ulises
busca
su ropa
infructuosamente.
GATO
¡La ley de La
Civilización requiere
que usted cumpla
cabalmente con sus
deberes!
ULISES
Estoy tan, tan, pero tan
apenado... Justamente
iba a la oficina de
inmigración.
Debo extender mi forma
HP-44.
GATO
¿HP-44? Me encanta el
color de esa forma:
entre amarillo y gris.
ULISES
Azafrán.
GATO
¡Sí! Esa es la palabra.
Veo que eres un hombre
educado. Me cantaría
ayudarte,
Ulises. ¿Puedo saber
cuánto tiempo llevas en
la civilización?
Ulises
extrae
su pasaporte y lo
examina.
ULISES
Cinco meses, señora
Gato.
GATO
Eso es mucho tiempo.
Afuera hay miles de
individuos que les
gustaría venir a La
Civilización, así sea
por un día. Nuestro
gobierno es
extremadamente amable
cuando permite que
becarios de países
atrasados y con junglas,
vengan a
estudiar en nuestras
universidades. Tenga en
cuenta que la mayoría de
ellos
regresan a casa tras
tres meses de goce
geográfico. Usted posee
en verdad un
privilegio excepcional.
ULISES
Gracias. Pero mi visa
expira en dos semanas.
La
señora
Gato le arrebata la
visa de sus manos.
GATO
No me sorprende.
ULISES
¿No?
GATO
Usted no necesita ir a
la oficina de
inmigración. En su
lugar, ha de concertar
una cita con su
funcionario responsable.
ULISES
No he tenido la
oportunidad de reunirme
con él todavía.
(Impaciente)
Pero, para serle
sincero, ya no quiero
lidiar con él.
GATO
¿Y se puede saber por qué?
ULISES
Bueno ...
(Susurrando)
¿Puedo decirle un
secreto?
GATO
Por favor ...
ULISES
Algunos extranjeros me
dijeron que todos eran
adictos al sexo ...
GATO
Eso es ridículo. Soy una
funcionaria competente,
con carácter. De hecho
usted
debe lidiar conmigo, y
acabo de blanquearme los
dientes.
ULISES
Eso veo. Pero también me
dijo que todos ustedes
no eran sino
ex-mercenarios de
la guerra de Madagascar.
GATO
Pueden chismosear que
bombardeé un par de
embajadas
equivocadamente, pero la
historia me absolvió.
Culparon a dos
emigrantes.
ULISES
¡Será confiar en usted,
señora gato!
GATO
Me alegra oírlo. La
Civilización me paga
para que cuide a tipos
como usted,
Ulises.
ULISES
Realmente lo aprecio. Y
la verdad, lo que dije
no era sino una broma;
no mía,
por supuesto, sino de
esos, aquellos, los ...
GATO
Ustedes los extranjeros
tienen un sentido del
humor muy raro. No
importa.
Echemos un vistazo a su
forma, y veamos quién lo
patrocina.
Ulises
saca
su cartera y pasa un
documento a las manos
de la señora Gato.
GATO
Su patrocinador se
encarga de solicitar su
prórroga, así como de su
permiso
para traer a sus
familiares a La
Civilización. Ciertas
condiciones se aplican.
ULISES
(Nervioso)
Un patrocinador es un
patrocinador, ¿no? ...
GATO
¡Correcto! Veo que tu
patrocinador es un
hombre de negocios que
dona armamento
oxidado a su país, con
el fin que los estados
vecinos se sientan
obligados a
comprarnos armas más
sofisticadas.
ULISES
Creo que están
equivocados. Mi padrino
es mi mamá.
GATO
(Pausa,
disgustada)
¿Es ella? ¡Documentos!
La
señora
gato señala su
cartera.
ULISES
Esa es mi billetera. Tal
vez usted esté violando
mi privacidad, señora
Gato.
GATO
Siga haciéndose el tonto
conmigo y le emitiré una
forma de deportación
SS-666.
Ulises
saca
su billetera y se la
entrega a la señora
Gato, quien la revisa.
GATO
¡Qué hermosa fotografía.
Una mujer joven y
atractiva. ¿Es su
esposa?
ULISES
Mi madre.
GATO
Buena respuesta. Lo
estaba poniendo a
prueba.
ULISES
Gracias.
La
señora
Gato estudia la carta.
GATO
Usted debe presentar una
nueva carta de oferta de
la Universidad que lo
trajo a
estudiar en La
Civilización.
ULISES
Aquí la tengo.
Ulises
le
pasa otra carta que
extrae de su bolsillo.
GATO
(Leyendo)
Muy diligente.
ULISES
Ellos quieren que sea
parte de La
Civilización, señora
Gato.
GATO
Claro que lo desean.
¿Puedo ver el extracto
desu
cuenta bancaria, por
favor?
Ulises
le
pasa una hoja de su
bolsillo.
ULISES
Esto demuestra que tengo suficientes
fondos para
continuar viviendo aquí,
¿no?
GATO
¿Puedo hacerle una
pregunta?
ULISES
¿Cómo no?
GATO
¿Por cuánto tiempo
piensa permanecer en
nuestro país?
La
señora
Gato le devuelve sus
documentos.
ULISES
Para serle franco, toda
mi vida.
GATO
¡Qué impertinencia!
ULISES
Por favor, comprenda mi
situación.
GATO
¿Y cuáles son sus
planes?
ULISES
Siempre he deseado ser
un magnate.
GATO
¿Usted?
ULISES
Desde que era niño.
Quiero tener limusinas y
coches deportivos.Y
tendré una casa en la
playa, otra en
las montañas, además de
nueve apartamentos, uno
en cada una de las
capitales
del mundo: Nueva York,
Los Ángeles, Londres,
Ámsterdam, Barcelona,
Paris,
Singapur, Roma, Tokio.
GATO
¡Así que no lo niega!
Usted sólo vino aquí
para enriquecerse!
ULISES
Yo ...
GATO
Es repugnante.
ULISES
Pero ...
GATO
No se quedará aquí por
mucho tiempo. Los
permisos para extender
los visados son
de máximo tres años. Veo
que los dígitos de
nuestro tesoro lo han
despistado.
ULISES
Mis antepasados también
fueron despistados hasta
la selva por un tesoro.
GATO
¿Sí?
ULISES
Hace quinientos años su
Reina, La señora Yegua
tercera, envió toda
una
flota de desocupados en
busca de petróleo en la
selva.
GATO
¿De qué me habla?
ULISES
Aunque no estoy seguro
si se trataba de
petróleo, oro o chile
picante.
GATO
Váyase mejor al
gimnasio. Quiero verlo
en forma la próxima
semana.
La
señora
Gato sale. El señor
HIENA, un sexagenario
que viste frac y
argolla de
diamantes, entra
portando un bastón.
HIENA
¿Ya acabó su pintura?
ULISES
¡Voilá!
Ulises
gira hacia su lienzo,
el cual
descubre enseñando un
fondo violeta y
rosado.
ULISES
¡Sólo le falta mi firma!
HIENA
Pero, ¡Diseñador mío!
ULISES
No fue una conceptualización fácil,
créame.
Durante semanas ensayé
todo tipo de formas y
colores,
multidimensionales y
holográficas,
con el fin de expresar
la vivacidad, el aire
de...
HIENA
¡Y yo ya le pague cien honrados! ¿Por
esto?
ULISES
Se titula "Equinos
galopando
sobre la pradera".
HIENA
¡Lo sé! ¡Ese fue el tema que le di!
ULISES
¿No le gusta? Es una abstracción. Soy un
artista
contemporáneo, y si
usted...
HIENA
¡Me las pagará! ¡Juro que me las pagará!
El
señor Hiena sale.
Ulises vuelve al
lienzo, lo
observa un instante y
lo cubre. Entonces
ríe.
La MADRE,
una
empresaria de 70 años
entra portando un
bastón de cedro.
Ulises se viste
apresuradamente.
MADRE
¿Qué hace, Ulises?
ULISES
Estudio.
MADRE
¿Recién se levanta?
ULISES
Ya es mediodía.
MADRE
¿Y ya consiguió trabajo?
ULISES
Todavía no.
(Pausa)
Pero lo haré.
(Pausa)
No he recibido mi
dinero, madre.
MADRE
Me dijeron que vive con
una atea.
ULISES
Se llama Rosa.
MADRE
¿Rosa? Esa es un nombre
selvático. ¿No pudo
conseguir algo mejor?
ULISES
¿Mejor?
MADRE
Una niña con un nombre
de La Civilización.
ULISES
No conozco muchas.
MADRE
Oímos hablar de ellas
todo el tiempo: Kate,
Scarlett, Kim, Lady D
...
ULISES
Rosa nació en La
Civilización. Sus
padres, sus hermanos y
sus amantes
anteriores son así mismo
nacionales de La
Civilización.
MADRE
¿Sus amantes anteriores?
ULISES
Sus amores platónicos.
Ella aún es virgen.
MADRE
¡Qué mujer! ¿Tiene
trabajo?
ULISES
En realidad, no
...
MADRE
¿Qué es lo que hace para
ganarse la vida?
ULISES
Consiguió una beca de
matrícula de la
civilización.
MADRE
Y usted, ¿por qué no tiene trabajo?
ULISES
Es un privilegio de los
ciudadanos.
MADRE
He decidido administrar
sus inversiones, Ulises.
ULISES
Pero, ¿por qué?
MADRE
Clímaco se gradúa en dos
meses. Su fiesta de
celebración nos costará
cincuenta
mil honrados. Sí,
cincuenta mil; pero es
una inversión segura. No
permitiré que
usted despilfarre su
herencia en necedades.
ULISES
¿Necedades? ¡Pero aquí
me prohíben trabajar!
Además, ¡soy un artista!
MADRE
Su herencia no le durará
toda su vida, Ulises. La
necesidad es la escuela
de la
vida. La pobreza, la
ruta al ingenio; el
sufrimiento, a la
virilidad.
ULISES
Por lo menos trescientos
honrados, ¡madre!
MADRE
Alexito consiguió un trabajo a las dos
semanas de
su llegada a La
Civilización. Ahora él
tiene un coche, una
mujer glamorosa y
una familia que lo ama.
ULISES
Alexito llegó a la
civilización hace veinte
años. Yo ni tan siquiera
he
cumplido mi quinto mes.
MADRE ¿No
acaba usted de decirme
que ya
consiguió trabajo?
ULISES
No, no lo hice. Nadie me
contrata. Son un
inmigrante de la jungla.
MADRE
Eso es por andar
buscando una posición
burocrática. Usted debe
comenzar con un
trabajo decente. La
limpieza de baños puede
ser una humillación
atroz en la
selva, pero ese mismo
trabajo es una
experiencia gratificante
en La
Civilización.
ULISES
¡Doscientoshonrados!
¡Y puede
vender mi lote!
MADRE
Alexito comenzó como
ayudante de cocinero, y
hoy es el camarero
principal de un
restaurante del hotel
más aristocrático de La
Civilización, en donde
ha tenido
la oportunidad de servir
al señor Hipopótamo y al
señor Cóndor. Según su
experiencia, los pedos
de la Reina son
verdaderamente
peculiares. Por
supuesto,
Alexito estudió química.
Pero él ha preferido
trabajar en su
restaurante. Su
experiencia demuestra
que no hay
discriminación en La
Civilización. Al igual
que Alexito, usted puede
obtener un trabajo bien
remunerado de limpieza
en un
santiamén.
ULISES
¿Al igual que Alexito?
¡Él se la pasa día a día
en la calle,
alimentándose de
basura!
MADRE
¡No sea envidioso! Pedir
no es un delito. Él
incluso tiene casa.
ULISES
En un arrabal, como
inquilino.
MADRE (Seca)
¿Cómo puede usted
cuestionar la
hospitalidad de La
Civilización? Usted vive
lleno de resentimiento
tropical. No alteraré mi
decisión.
ULISES
Cincuentahonrados.
MADRE
Hecho. Pero ha de
firmarme un documento
autorizándome a manejar
su herencia.
Así que a trabajar.
ULISES Pero,
¿en qué?
MADRE
Usted puede entregar
pizzas de puerta en
puerta, por ejemplo,
como en las
películas.
ULISES
Eso sería ilegal.
MADRE
¡Ilegal! ¿Así llama
usted ahora a su pereza?
La vida requiere de
sacrificio,
Ulises. ¡Ahora
escúcheme: vaya a la
pizzería italiana más
cercana y consígase
un trabajo como
repartidor!
ULISES
No lo puedo hacer. Seré
legal.
MADRE
Entonces pídale a esa
chica que tiene,
Edelminda, que se case
con usted.
La luz proyecta sobre Rosa, quien,
vistiendo
una bata de seda, yace
en el sofá, viendo
televisión. Ulises se
sienta y toma
su mano.
ULISES Rosa...
ROSA
Voy a salir este fin de semana, Ulises; mi
mejor
amigo me pidió que lo
acompañase.
ULISES
¡Qué bien! ¡Qué te
diviertas! Voy a
estudiar entonces.
ROSA
¿Otra vez? Eso suena muy
aburrido. ¿Por qué no te
consigues una amiga?
ULISES
Ya te tengo a ti.
ROSA
Quiero decir, otra.
ULISES
Quiero terminar este
lienzo.
ROSA
Qué aburrido. Ahora debo
preparar mi equipaje.
ULISES
Prométeme que no vas a
ver un hombre por ahí.
Rosa
ríe.
ULISES
¿Te casarías conmigo?
Samuel
entra: un hombre
atlético en traje de
escalador. Rosa se
levanta y lo besa.
ROSA
Vivo con un tipo de la
jungla.
SAMUEL
Apuesto a que el sexo lo
obsesiona. Esos tipos
comienzan manipulando
cerdos y
gallinas. ¿A qué se
dedica?
ROSA
Estudia Artes.
SAMUEL
El próximo Pollock, ¿no?
¿Lo conociste en la
universidad?
ROSA
Necesitaba compartir
este apartamento con
alguien.
SAMUEL
Ten cuidado con esos
tipuelos; hacen lo que
sea por conseguir su
residencia en
La Civilización.
ROSA
Hablemos de cosas más
serias. ¿Vas a romper
otra vez tu récord?
SAMUEL
Eso depende del dinero
que me ofrezcan. Ya
negocié un salto de cien
metros sin
paracaídas.
Samuel
se va. Rosa vuelve a
Ulises.
Ulises vierte vino en
dos copas. La madre
entra. Rosa bebe.
ULISES
Teniendo en cuenta los
privilegios que un
extranjero obtiene al
casarse con un
ciudadano, podrías
sospechar que no te
quiero.
ROSA
No voy a casarme
contigo.
MADRE
¿No fue capaz de
convencerla?
ULISES (A
su
madre)
Rosa está a cargo de
varios proyectos
profesionales.
MADRE
No quiero un hijo
inútil. Vaya y hable con
el presidente de la
corporación.
Ulises se levanta frente a su madre.
ULISES
¿Qué
corporación?
Rosa,
visiblemente molesta,
sale.
MADRE
La que sea. La
Civilización está llena
de ellas. Llámelos y
pídales que lo
entrevisten.
La
madre sale. El señor
ÁGUILA
entra seguido por la
señora VACA.
ÁGUILA
¿Y usted quién es?
ULISES
Mi nombre es Ulises
Argüello. Llegué a La
Civilización hace siete
meses. He
aprendido a hablar su
idioma con un acento
local. Amoro-o-osamente.
¿Si me hago
entender?
Re-marca-a-ble. ¿No es
suficientemente claro?
Pido disculpas por
promoverme a mí mismo de
una manera tan
disimulada. Mi antiguo
jefe solía
decir: "Este hombre",
ese soy yo ", trabaja
como un
caballo". Ustedes pueden
confiar en mí, señor.
ÁGUILA
¿Lo conozco?
VACA
Insistió en hablar con
usted, señor Águila.
Desea trabajar como
limpiador de su
baño privado.
ÁGUILA
¿Tiene alguna
experiencia?
VACA
Un récord impresionante, sí.
ULISES
Estuve a cargo de la
higiene de una letrina
en el batallón en el
ejército, señor
Águila. Trescientos
hombres entrando y
saliendo día y la noche.
Puedo
garantizarle que
convertirésu
inodoro en un brillante
recipiente de aspecto
insaciable.
ÁGUILA
Me gusta este amigo.
Necesitamos gente con
iniciativa.
ULISES
Gracias, señor. Usted no
se arrepentirá.
ÁGUILA
¡Y tiene un buen sentido
del humor!
Ulises sale sonriendo.
ÁGUILA
¿Queda contratado,
entonces?
VACA
Debemos diligenciar su
permiso de trabajo en La
Civilización, señor
Águila.
ÁGUILA
¿Cómo? ¡Qué grosería!
Usted ha malgastado mi
tiempo, señora Vaca.
El
señor Águila sale.
Ulises
entra peinándose con
una peinilla.
VACA
Lamento tener que
informarle de que la
posición como limpiador
del retrete del señor
Presidente ya ha sido
otorgada. Nuestra
decisión se basa en
nuestras
necesidades actuales, y
no representa, en modo
alguno, sus
calificaciones
profesionales como
candidato. Le sugerimos,
no obstante, mantenerse
en contacto
con nuestra oficina para
futuros puestos de
trabajo. Nuestros
mejores deseos en
su carrera profesional.
La señora Vaca y Ulises salen por
direcciones opuestas.
Oscuridad.
Sonido del tráfico
pesado, pitido
de coches y un vidrio
roto. Las
luces del coche surgen
sobre Ulises, quien
yace en el piso. La
señora Gato
entra y husmea a
su alrededor en
busca de posibles
testigos.
GATO
Tenía que estar encima
de usted.
ULISES
Debo ir a un hospital.
GATO
¡Maldita sea! ¡Si usted
no hubiera venido a este
país jamás lo habría
arrollado!
¿Ya actualizó todos sus
documentos, Ulises?
ULISES
¿Cómo no?
GATO
¿Incluso su seguro de salud?
ULISES
¿Mi seguro de salud?
GATO
Usted debe adquirir un
seguro de salud; la ley
lo obliga. De esa forma
los
contribuyentes no
tendremos que responder
por sus fracturas en el
hospital.
(Dulcemente)
Sólo tendrás que pagar, quizás, una
pequeña suma
deducible. Pero no
importa; dado que fui yo
quien te arrolló, pagaré
cualquier
cuota deducible de mi
propio bolsillo.
ULISES (Nervioso)
Muy amable de su parte,
señora Gato.
La
señora Gato le
sostiene en
sus brazos.
ULISES
¿Cuánto cobraría el hospital por atenderme
en
este estado?
GATO
Eso depende de sus
huesos rotos y de la
cantidad de tiempo que
la pase en
cuidados intensivos.
Podría costarle hasta
diez mil honrados el
día.
ULISES
¿Diez
mil honrados el día?
GATO
La atención médica de La
Civilización es la más
costosa del mundo. Más
de diez
milhonrados
al día. ¡Sí! Y no
hablemos de las cuotas
adicionales de los rayos
X.
ULISES
¿No están incluidos?
GATO
¿Así que usted no tiene
un seguro de salud?
ULISES
La verdad, no.
GATO
¡Justo lo que me temía!
Usted ha cometido un
delito grave, Ulises.
La
señora Gato suelta a
Ulises,
quien cae gimiendo al
piso.
ULISES
Pensé que no era
necesario.
GATO
Lo mejor será que vaya
al banco y retire todo
el dinero que tenga.
Vámanos al
hospital.
Ulises
se levanta cojeando.
ULISES
Más bien olvidémoslo
todo
GATO
No puedo dejarlo aquí.
ULISES
¡Se lo recomiendo!
GATO
¡Eso sería injusto de mi
parte!
ULISES
¡Se lo ruego!
GATO
Déjame pensar ...
ULISES
¡Se lo suplico!
GATO
Quítese la camisa ...
Ulises
obedece, descubriendo
unos
abdominales
enmascarados
metálicos, parte de un
traje de superhéroe.
La señora
Gato los palpa.
GATO
Usted no es un chico feo
...
ULISES ¡Por
favor!
GATO
Voy a aceptar su
declaración de
culpabilidad, con una
condición.
La señora Gato besa a Ulises en la
boca.
GATO
¡Tendrá que visitarme el
día de San Valentín!
ULISES
¡Hecho!
GATO
¡Agradece que fui yo
quien te arrolló, nene!
Ambos
salen por direcciones
opuestas, Ulises
cojeando. CLÍMACO,
un hippie de 25 años,
quien viste ropas de
seda, entra con la
madre y
PETRONILA, una joven
calva y esbelta de
vestido amarillo,
quien porta dos
muñecas.
MADRE
¡Ah, querida Petronila!
Estoy tan feliz de verte
por aquí. ¿Quiénes son
estos
hermosos bebés?
PETRONILA
Sus nietos.
MADRE
¿En serio? Oh, gracias.
PETRONILA
Me gustaría dejárselos
por este fin de semana.
Clímaco y yo queremos
pasar un
par de días en los
cerros.
MADRE
¡Están en su derecho!
Pero estos no son mis
hijos.
PETRONILA
Veo que usted no los
quiere.
MADRE
Me gustaría estar en La
Civilización, donde los
jóvenes dejan tranquilos
a los
ancianos. Clímaco
y Petronila dejan los
muñecos en
el sofá.
MADRE
¿Le gustaría beber una
cerveza?
PETRONILA
Es demasiada fuerte para
mi estómago.
MADRE
¿Un vaso de whisky?
PETRONILA
No me gusta el whisky.
MADRE
¿Una copa de champán?
¿Le Gelet Mort?
PETRONILA
Si no soy inoportuna.
La
madre toma la botella
y le
sirve una copa.
CLÍMACO (Con
voz
de bebé)
¿Alguna noticia de
Ulises?
MADRE
Varias. Tuvo un accidente. (Pausa)
Pero ya está bien.
CLÍMACO
Duerme en nuestrahonrados.
PETRONILA
¿Cómo así?
CLÍMACO
¡Vive en un apartamento
de lujo, justo en el
centro de La
Civilización!
MADRE
Yo le administro su
herencia; ya te lo dije.
PETRONILA ¿Va
a venir a la fiesta de
Clímaco?
MADRE
De ninguna manera. Puede
sospechar que aún somos
pudientes. Después de
todo
tenemos cuatro coches,
dos camiones, cinco
cabañas, seis
apartamentos, una
granja y dos empresas.
CLÍMACO
Debería más bien cuidar
de nosotros. La
Civilización es una mina
de oro; él es
quien debería girarnos
dinero.
MADRE
Hubiera preferido
enviarte a la
civilización. No pierdes
tu tiempo pintando
cuadros que nadie
entiende. Pero te
rajaste en las pruebas
de acceso.
CLÍMACO
Soy demasiado honesto.
Un profesor trató de
chantajearme. Pero
compara el
dinero que mi padre me
dejó con el de Ulises;
estoy en clara
desventaja.
PETRONILA
Mi pobrecillo. Silencio.
Sonido de una
tormenta.
PETRONILA
La vida en la selva es
cada vez más peligrosa.
Son demasiadas
revoluciones.
¡Podemos incluso perder
la granja!
CLÍMACO
Vamos a emigrar, Madre.
Clímaco enciende un cigarrillo.
MADRE
Esa es una decisión
acertada.
PETRONILA
¿Cree usted que Ulises
nos acoja?
CLÍMACO
Eso ni siquiera se
pregunta, Petronila. Es
su deber.
MADRE
Mi marido, después de
todo, invirtió todos sus
ahorros en su viaje.
La
madre
huele la ropa Clímaco.
MADRE
¿Está fumando de nuevo,
Clímaco?
CLÍMACO
Sólo de vez en cuando.
MADRE (Sollozando,
a
Petronila)
A menudo se deprime.
Espero que no estés
induciendo a mi hijo a
las drogas.
Petronila se pone de pie.
PETRONILA ¿Qué
le dijiste?
CLÍMACO
¡Yo no le escondo
secretos a mi mamá!
PETRONILA
¡Te detesto!
La
madre vierte el vino
en su
copa y
bebe, fijando su
mirada en la pantalla
del televisor. Clímaco
solloza.
CLÍMACO
¡A usted sólo le
interesaba mi dinero!
¡Ahora que ya no lo
tengo me va a dejar!
PETRONILA
¡Por una vez en la vida
me has entendido!
Clímaco cachetea a Petronila.
Petronila le
da un puño en la cara. Escuchamos
un tango de
Piazzola.
Petronila sale
aireada; Clímaco la
sigue.
MADRE
Mi querido hijo, tan
halagador, siempre
confiando en mi palabra.
Yo no fui tan
comprensiva con mi
madre. Me quería mucho,
y sin embargo me agobió,
agonizando
por diez años, día y
noche, en una cama gris.
Ya es hora de mudarnos a
La
Civilización. Pidámosle
a Ulises una foto de su
novia; no aceptaré el
cuidado
de una yerna fétida y
gorda.
La
madre se levanta y
abandona el
escenario. Rosa
y Samuel entran
danzando. Ulises entra
por la izquierda
con una cámara vieja y
pesada, la cual monta
sobre un trípode.
ROSA
Si a Ulises le gusta halagar a su madre,
ese es
su problema. No tengo
porque justificarme.
¿Por qué ha de portar
una foto
mía?Nada
me disgusta tanto como
sonreír
frente a una cámara. Yo
se lo dije: "¡No lo
haré! Insiste si
quieres,
¡pero no lo haré!" No
nos acostamos desde
entonces.
Resplandor.
Rosa grita. La
música es duramente
interrumpida.
ROSA (Histérica)
¡Ulises! ¡Maldita sea!
Te estoy hablando, sí!
¿Cómo te
atreves?
(A
Samuel)
¿Viste? ¡Ulises se salió con la suya! ¡Me
fotografió sin mi
consentimiento, Samuel!
Samuel
sale. Rosa se acerca a
Ulises, lo cachetea y
lo abraza.
ROSA
¡Eres lo único que
tengo!
La
risa de la madre se
escucha. Rosa
besa
a Ulises. La
madre
entra con un pedazo de
vidrio roto.
MADRE (V.O.)
Yo ansiaba un hijo de
cabellos dorados cuando
Ulises salió al mundo;
una bola
roja que no desmanchaba.
Lo lavé en lejía durante
una semana, hasta que
sangró.
Entonces me convencí que
un colorado también
valía la pena.
Ulises
y Rosa comen palomitas
de maíz frente a la
TV.
MADRE (V.O.)
Años después me dijo que
quería estudiar arte. Yo
le pregunté: ¿y de qué
va a
vivir? No me escuchó, y
ahí está,pasando
necesidades. Clímaco
entra. Ulises y Rosa
lo
encaran.
CLÍMACO (Al
público,
sonriendo)
Nuestro negocio es la
venta de vidrio. Ulises
se avergüenza del arte
de la
ganancia, pero sin el
vidrio jamás habría
estudiado en La
Civilización. No fue
el conocimiento, sino la
astucia, quien trajo
prosperidad trajo a
nuestra casa.
Siempre supe que Ulises
era tan sólo un
perdedor. Yo puedo
llevar vidrios a
cualquier lugar del
mundo.
Clímaco sale. Se oye una brisa
fuerte.
ROSA Me
aburro. Me voy.
ULISES ¿Te
molestaría si te
acompaño?
Ella no se mueve. Ulises saca la
pistola de
el sofá.
ROSA
Hay una tormenta de
nieve.
ULISES
Es la tormenta del
siglo.
ROSA
Patrañas. Deja de jugar
con esa pistola.
ULISES
¿Por qué la compraste?
ROSA Ya
te lo dije! (Pausa) ¿Le
enviaste la foto esa a
tu
madre?
ULISES
¡Le gustas!
Rosa
se levanta energúmena.
ROSA
¿Y se supone que debo
creerlo? ¡Estoy harta de
tu madre! ¡Eres
patético! La
obedeces en todo. ¡Qué
abusiva! ¡En
tu lugar yo ya la
habría enviado al
infierno!
ULISES
La lastimaría.
ROSA
¿Y qué? A lo mejor aprende a apreciarte un
poco.
ULISES Ella
me creo.
ROSA ¡Te
procreo! ¿Cuántas veces
he de
decírtelo? No somos sino
mierda. ¡Más bien
consígase un trabajo!
Rosa
sale.
ULISES ¡Rosa!
Ulises oculta el arma, se levanta y
camina
alrededor del sofá. El
señor
CERDO, un hombre de 40
años, quien viste
sombrero e impermeable
entra empujando
una silla de ruedas,
en donde el señor
ZORRO, un actor
adolescente en traje
de
baño, chupa una
colombina gigante, la
cual alza en su mano
izquierda; en la
derecha manipula un
microcomputador. Ulises
se arrodilla delante
del
señor Cerdo y le
besa un grueso anillo
de graduación.
CERDO
Le pedí a los candidatos
que cruzasen La
Civilización de costa a
costa como una
muestra de su lealtad,
pero usted fue el único
que vino. ¿Fui demasiado
excéntrico, quizás?
ULISES
Yo diría más bien que
fue sabio, lúcido,
sensato, inteligente, y
sobre todo de
sentido común ...
El
señor Cerdo corre
hacia la
esquina derecha del
escenario y mira a la
audiencia; corre hacia
la esquina
izquierda del
escenario y mira el
horizonte.
Regresa.
CERDO
Este hombre hará por
mil.
ZORRO
Sin embargo, según esta
forma, tenemos que
entrevistar a
veintisiete candidatos
cuando menos.
CERDO
Usted va a escribir,
entonces, veintiséis
nombres al azar, señor
Zorro, ¿o no?
ZORRO
¡Eres tan, pero tan
listo!
ULISES ¡Tan
honesto!
Los señores Cerdo y
Zorro remiran a
Ulises, quien,
embarazado, recula.
Los señores
Cerdo y
Zorro le dan la
espalda a Ulises e
intercambian miradas
de complicidad.
CERDO
¡Quéinocente!
ZORRO
¡Qué crédulo!
Se voltean. El
señor
Zorro lo observa y
digita en su
computador.
CERDO
¿De dónde eres?
ULISES Yo
soy de la selva.
CERDO
¿Si escuchaste, Zorry?
¡Qué giro gramatical tan
arcaico! Usa el
pronombre
personal cuando sobra.
¿Eres, entonces, de la
selva, me decías?
ULISES Correcto.
CERDO ¿Piensa
regresar a la selva más
adelante?
ULISES Por
encima de mi cadáver.
CERDO
Le agradecemos su
sinceridad; necesitamos
empleados de confianza,
capaces de
soportar condiciones
extremas de salubridad.
ULISES
Soy un sobreviviente.
CERDO
Eso veo.
ULISES
Cada quince minutos un
hombre, mujer o niño es
asesinado en mi país.
ZORRO
¡Mis felicitaciones!
CERDO
¿Habla otro idioma
además del civilizado?
ULISES
Siete dialectos guanes.
CERDO
¿Guanes?
ULISES
Una civilización antigua
que floreció en la...
CERDO
¡Basta! ¿Sabe cocinar?
ULISES
Me encantaría.
CERDO
Hecho, entonces. Zorry,
pásele el contrato a
este ayudante de cocina,
valiente
sobreviviente de la
jungla, y nos vemos en
la playa.
El
señor Zorro, se
levanta y
pasa una hoja y un
lápiz a Ulises. Ulises
estudia la hoja.
Se oye un vals.
El señor Zorro deja
caer su cuerpo sobre
el suelo y nada.
El señor Cerdo
se quita su abrigo y
queda en traje de
baño. Después de
algunas dudas se
zambulle en las aguas
imaginarias. Durante
los próximos
parlamentos, el señor
Zorro y el señor Cerdo
escenificarán una
coreografía.
ULISES
¿Cuántoshonrados
ganaré?
CERDO
Quinientos al mes.
ULISES
¿No es como poco?
CERDO
Mejor que nada.
ULISES
¡Por supuesto! ¿Cuántas
horas de trabajo a la
semana?
ZORRO
Sesenta y cuatro.
ULISES
Pesado, ¿eh?
CERDO ¿Quiere
trabajar o no?
ULISES ¡Claro!
¿Puedo saber mi horario
de
trabajo?
CERDO Desde
las seis de la mañana
hasta
la medianoche.
ULISES (Ríe) ¿En
serio?
ZORRO En
serio.
CERDO ¿Dónde
está el chiste?
ULISES ¡Era
de felicidad! ¡Acepto!
ZORRO (Aparte,
al
señor Cerdo) ¡No
le pediste que se
encargara de
mi establo! Y, ¿qué del
tráfico de coca?
CERDO
No hay necesidad de
mencionarlo; una vez
contratado obedecerá.
El señor Cerdo y el señor Zorro
salen.
La madre y Clímaco
cruzan el escenario.
ULISES
¡Tengo un trabajo mamá!
MADRE
¿Haciendo qué?
ULISES
Cocinando.
MADRE
¿No harías mejor siendo
gerente?
ULISES
No, madre.
MADRE
¿Ya se presentó a la
General Motors?
ULISES
No, madre.
MADRE
¿Qué estás esperando?
Ulises
sale.
CLÍMACO (A
la
madre, riendo)
¿Te acuerdas de Víctor?
El empleado que se cortó
la muñeca con un pedazo
de
vidrio roto?
MADRE
El ladrón que nos
demandó.
CLÍMACO
¡Es ahora nuestro nuevo alcalde!
MADRE (Casi
desmayo)
¡Dios mío!
CLÍMACO
¡Debo viajar, mamá!
¡Debo viajar!
MADRE
No se olvide de corregir
su hermano
Salen.
Apagado tenue. Sobre
el fondo se proyectan
las
sombras de unas ramas
sinuosas. Ulises
y Rosa se encuentran
en
la cama.
ROSA
Ya te lo dije. No puedo.
ULISES
¿Qué quieres entonces?
ROSA
Soy muy joven; tengo mis
dudas.
ULISES
¿Y el año entrante?
¿Seguiremos?
ROSA No
sé. Tal vez no te
quiera, tal
vez no me quieras.
ULISES (Después
de
un silencio)
Cierto. He sido un
tonto, Rosa.
ROSA
Así es el amor.
ULISES
Gracias por
inculcármelo.
ROSA
Soy la señora Perra, no
lo olvides.
Pausa
ULISES Sí,
y me lo advertiste. Aún
así,
creí que te
gustaba.
ROSA
Sólo querías ser amado.
ULISES
Lo sé. El amor es tan
egoísta. Al igual que tú
y yo.
ROSA
¿No te hago feliz?
ULISES
Ya te lo dije. Me siento inseguro. (Pausa)
Me gustaría pensar que
he sepultado mi pasado
por ti. Sin embargo, eso
sería
una mentira. (Pausa)
Como creer que soy feliz
ahora, como creer en
este día, como creer en
ti, como creer
en mis recuerdos y en mí
mismo. (Pausa)
Lo que siempre me
tortura es el futuro.
Pero, de todos modos,
vivo. Ulises
sonríe.
ULISES
Por ahora. (Pausa)
Si sufro es porque así
yo lo quiero.
ROSA (Tierna)
No es que no te quiera,
Ulises.
Ulises apoya su cabeza sobre los
pechos de
Rosa.
ROSA
Te sientes impotente,
como todos los hombres
que conozco.
Ulises
se retira.
ULISES
¿Por qué tienes que
compararme con él?
ROSA
¿Con quién?
ULISES
Con quien sea.
ROSA
¿Me quieres como tu
novia o no?
ULISES ¡Sí!
ROSA
Eres tan ingenuo,
Ulises. ¡Mírate!
Ofendido una vez más. No
estoy contigo para
hacerte sufrir.
ULISES
Te siento tan lejos.
ROSA
Espero que no te
ofendas, bebé, pero tu
acento está cada vez
peor.
Golpes en la puerta. Ulises sale y
regresa
precedido por el señor
León.
LEÓN
Le pedimos disculpas por
la confusión, amigo.
Comprendí 0001. Ahora
estoy
seguro de que su número
de identidad es 0000.
ULISES
Me estaba preocupando,
créame.
LEÓN
Un dígito puede alterar
el destino de una
nación, amigo mío. ¿Qué
puede hacer
la corporación UNIÓN
EMIGRANTE por usted en
un día como hoy?
ULISES
Me cobraron erróneamente
treinta honrados de más
en mi último extracto.
El
señor León revisa su
computador.
LEÓN
Tiene usted razón, amigo
mío. Su pago fue
recibido el lunes
cuatro. Su fecha de
vencimiento era el
primero de junio.
Desafortunadamente usted
canceló su pago
demasiado
tarde.
ULISES
Si cuenta los días de
fin de semana, sí, tres
días. Pero fue sólo un
día hábil.
LEÓN
Lo lamento, amigo mío.
ULISES
Lo que me más me
sorprende, es que yo
envié mi pago el diez de
mayo. Ustedes
debieron haberlo
recibido una semana
después. Puede comprobar
la fecha de envío
en el sobre.
LEÓN
Me temo que nuestras
computadoras no piensan
así.
ULISES
¡Pero eso es injusto!
LEÓN
Nuestro sistema
informático es muy
severo en estos asuntos.
No nos permite
cambiar el saldo de su
crédito.
ULISES
El mes pasado me cobraron una multa
también.
LEÓN
Tiene razón,mi
amigo Argüello;
usted envió su pago
demasiado pronto. Fue
recibido en mayo seis.
Por desgracia,
debía cancelar el siete.
Usted pagó un día más
temprano.
ULISES
¡Pero si se lo envié a
su compañía el cinco!
Ustedes debieron haberlo
recibido
el diez, cuando menos,
no el siete como dicen.
LEÓN
Si nos quiere demandar,
señor, podemos ofrecerle
un préstamo para que
contrate
un abogado.
ULISES
¡No puedo endeudarme
más!
LEÓN
¿Puedo ayudarle en algo
más, amigo mío?
ULISES
¿Qué pasará si no
cancelo mis deudas?
El
señor León mira altivo
a
Ulises.
ULISES
Puede suceder.
LEÓN
Entiendo. ¿Usted fuma?
ULISES
No.
LEÓN
¿Bebe?
ULISES
Poco.
LEÓN
¿Tiene usted relaciones
sexuales con más de dos
compañeros?
ULISES
No que yo sepa.
LEÓN
Le recomendaríamos que vendiese uno de sus
riñones en nuestro
centro de recuperación
en Constantinopla.
ULISES
Gracias.
LEÓN
¿Hay algo más en lo que
le pueda ayudar, amigo
mío?
ULISES
No, gracias.
LEÓN
La primera corporación
UNIÓN EMIGRANTE le desea
un feliz día, señor, y
gracias
una vez más por confiar
en nosotros.
El
señor León sale.
Ulises mira
su reloj y sale en
dirección opuesta. La
señora Gato entra en
traje
de dominatriz,
portando
un látigo. Ulises
entra. La señora Gato
fustiga su
látigo contra el
suelo.
GATO
Llegas atrasado.
ULISES
Tenía que pagar un
préstamo.
GATO
¿Un préstamo bancario? (Pausa)
Usted no tiene derecho a
solicitar préstamos
mientras viva en La
Civilización.
ULISES (Haciéndose
el
tonto)
¡Qué apartamento tan
encantador!
GATO
Estás en tu casa.
Ulises se arrellana en el sofá. La
señora
Gato se acerca a él y
lo acaricia con el
látigo.
GATO
Tienes suerte que yo sea
tan solidaria con los
sementales selváticos
altos y
velludos.
ULISES
¿Velludo? ¿Alto? ?
¿Semental yo?
GATO
Entonces, ¿deseas que
tus familiares te
visiten?
ULISES
Sí. Quiero invitar a mi
hermano Clímaco a La
Civilización, para que
me acompañe
mientras completo mi
investigación.
GATO
¿Vive él acaso en un
granero de la jungla?
ULISES
Tiene un granero, ¡sí!
¿Cómo lo supo?
GATO
Instinto.
ULISES
Bueno, en realidad él
vive en un apartamento
de cuatro alcobas.
GATO
Y no tiene visa,
supongo.
ULISES
Aún no. El servicio de inmigración
requiere que
Clímaco demuestre que
posee fondos suficientes
para su visita.
La
señora Gato coloca la
punta
de su látigo sobre la
boca de Ulises.
GATO
No tienes que decírmelo;
tienes que
demostrármelo. La
señora
Gato toma a Ulises por
el cabello.
GATO (Voluptuosa)
Lamento informártelo
Ulises, pero tu hermano
no es un miembro de tu
familia
inmediata.
ULISES
Siempre lo dudé.
GATO
En términos jurídicos,
tu familia inmediata la
conforman tus padres, tu
esposa
y tus hijos; es la ley.
ULISES
Eso a Clímaco no le va a gustar.
GATO (Rápidamente)
Pero puedes invitarlo
como hijo tuyo si lo
adoptas.
ULISES
¡Ah! Pero, ¿usted no me
denunciaría?
GATO ¿Cómo
puedo denunciar a un
hombre
tan provocativo?
La
señora Gato besa a
Ulises,
quien no se opone. Luz
rojiza. Ambos retozan
sobre el escenario y
gimen. Se
separan jadeantes. La
señora Gato se cambia
de ropa.
GATO
¡Los extranjeros! ¡Son
todos iguales! Desde
ahora comerciaré bebés
de la selva.
ULISES (Jadeante)
Usted es una mujer
agradable.
GATO
¡Me has abierto el
camino! ¡Amasaré una
fortuna!
ULISES
¿Para los niños?
La
señora Gato ríe.
GATO
Debo contactar a tus
conocidos. Escríbeme sus
nombres, hazme el favor.
ULISES
Claro.
Ulises
escribe algunos
nombres
en un pedazo de papel.
GATO
Y no te preocupes por
Clímaco. Ya le emitieron
su visa. Tu plan
funcionó bien,
nené.
ULISES
¿Mi plan?
GATO
Y estoy segura que
alguna empresa te
contratará. Podría
incluso escribirte una
carta de recomendación.
ULISES Lo
siento señora Gato, pero
...
Ulises toma un trozo de papel de sus
pantalones y lee:
ULISES
"La Civilización
subvenciona la
investigación
extranjera. Su gobierno
exigea
cambio que los
emigrantes
vuelvan a sus naciones
subdesarrolladas, de
manera que éstas sigan
los
derroteros más
apropiados". ¿Apropiados
para quién?
GATO
¿Cómo? ¿Criticas
nuestras leyes?
ULISES
(Cándido)
No, digo, sin esa ayuda
aún viviríamos en los
árboles ...
GATO
¡Veo que has memorizado
tu lección! Quiero verte
en todo caso.
ULISES
Preferiría adherirme a
la ley.
GATO
Tanta honestidad me
parece sospechosa, nené.
ULISES
Soy un hombre honesto,
señora Gato.
GATO
¿De veras? Supongamos
que te casaras conmigo.
¿No sería suficiente
para que te
quedaras?
ULISES
No. La ley me obliga a
estar físicamente
presente en la jungla
por un período
de dos años.
GATO
¡Nada más cierto! ¡Qué
lástima!
La señora Gato sale con una sonrisa
irónica.
Ulises corre hacia el
lateral opuesto. La
madre entra.
MADRE
¿Cuántas honrados debe,
Ulises?
ULISES (O.S.)
Veinticinco mil.
MADRE
Te dije que nunca
aceptaras un préstamo.
¿No?
Ulises
entra.
ULISES
Tuve que viajar a la
Atlántida para mi nuevo
trabajo.
MADRE
¿Recibiste las fotos de
la fiesta de compromiso
de Clímaco?
ULISES
Sí, las recibí.
MADRE
Quiero que las rasgues;
quiero que las
destruyas.
ULISES
¿Y eso?
MADRE (Llorando)
Sufre su divorcio,
Ulises. A esa mujer sólo
le interesa la cocaína.
Ahora que
el pobre se ha quedado
sin un centavo, lo
abandona. ¡No era sino
una
buscafortunas!
ULISES
¿Petronila?
MADRE
Clímaco debería haberme advertido de sus
malas
intenciones cuando me
vio entregándole todos
nuestros ahorros.
ULISES
Creo que eres injusta
con ella.
MADRE (Llorando)
¡Sabía que usted se iba
a refocilar en la
desgracia de su hermano!
Clímaco entra golpeado y maltratado.
Viste
harapos.
CLÍMACO
¡Ulises! ¡Mi querido
enano!
ULISES
¿Enano?
CLÍMACO ¿Qué?
ULISES
Me dijiste "mi querido
enano".
CLÍMACO
¿De qué me hablas?
MADRE (sollozando)
¿Cómo puedes ser tan
inhumano Ulises?
ULISES
¡Clímaco! ¡Hermano mío!
Clímaco
solloza. Se abrazan.
CLÍMACO
¡Estoy tan feliz de
verte! ¡Créeme! ¡Mi
enano más querido!
ULISES
Pero, ¡soy tu único
hermano!
CLÍMACO
No tengo intención de
ofenderte...
ULISES
Ya lo hiciste, pero ya
te perdoné.
CLÍMACO
La vida en la selva es
un infierno. Tú, por el
contrario, tienes la
fortuna de
vivir en La
Civilización, en donde
el sol brilla cada día.
Ulises mira al cielo. Truenos y
relámpagos.
CLÍMACO
Es un decir.
ULISES
Por supuesto.
CLÍMACO
He decidido mudarme a La
Civilización antes de
fin de año.
ULISES
¿Vas a alquilar un
apartamento?
CLÍMACO
Me incomodaría. Planeo más bien compartir
mi
soltería contigo.
ULISES
¿Cómo? ¿Por cuánto
tiempo?
CLÍMACO
Indefinidamente. Después
de todo mis papás
invirtieron una fortuna
en tu
crianza.
ULISES
¡Pero yo necesito
privacidad, Clímaco!
CLÍMACO
La selva hiede. ¡Y ya
deja de hablar tanta
mierda! Sé que me
abrirás esa puerta
en cuanto llegue. ¡No me
dejarás en la calle! ¿O
sí?
ULISES
Tú no me entiendes. Yo
vivo con Rosa, cuyo
nombre social es la
señora Perra .
¡Ella comparte su vida
conmigo!
CLÍMACO (A
la
Madre)
¿Si lo escuchó, mami?
MADRE
¿Perdió la cabeza,
Ulises?
CLÍMACO (A
Ulises)
Usted se venga porque
Petronila se casó
conmigo.
Clímaco
sale. Las luces se
apagan. La Madre, en
una silla de ruedas,
se desplaza hasta el
centro del
escenario.
MADRE (Lírica)
Maldita sea la noche
enervada de placeres
efímeros, cuando concebí
el desprecio
de mi triste marido. (A
Ulises)
Me parece que fue ayer
cuando te engendré. (Dulce)
Antes me elogiaban por joven y atractiva.
Ahora
sólo me compadecen.
Ciertamente he de haber
cambiado. ¡Feliz
cumpleaños, hijo
mío! Hoy más que nunca
estamos obligados a
celebrar el día en que
te traje al
mundo! Sé que el regalo
que te envié te va a
gustar: trescientos
honrados a
crédito. ¡Oh, hijo mío!
¡Estoy tan orgullosa de
ti! Pues nos abrirás el
camino
a la nación de la
felicidad.
Su
sonrisa se desvanece.
MADRE (Enojada)
¿Cómo es que no quiere
alojar a su hermano? ¡No
sea ridículo! ¡Usted no
me ha
visto enojada todavía!
Abra sus puertas a
Clímaco y sea gentil con
él. Si no,
jamás volveré a
dirigirle la palabra.
(Dulce) Después de todo,
usted me debe
todo lo que es. Sin mí
usted simplemente no
sería. (Enojada)
Y ya deje su amargura.
Hay muchas razones para
alegrarse. Su hermano y
yo hemos
sido muy buenos
trabajadores.
El
escenario se ilumina.
MADRE
Son casi nueve años,
Ulises. ¿Estaba
durmiendo?
ULISES
Trabajé hasta la
medianoche. ¿Cómo va su
salud, madre?
MADRE
Peor. No puedo caminar.
ULISES
Me gustaría volver a la
selva.
MADRE
¡Ni siquiera lo
mencione! Su vida está
en La Civilización,
Ulises. Su regreso
sería una vergüenza. ¡Un
delito contra nosotros!
¡Ulises, por favor!
Usted no
quiere verme llorar. Más
bien asista a Clímaco;
hágalo como un acto de
caridad.
Él pasa momentos
difíciles.
ULISES
Así soy yo. Mi jefe me
humilla.
MADRE
¡Usted debe respetar a
sus superiores! ¡Sea
humilde! Si usted tiene
problemas,
siempre será su culpa.
ULISES
¿Y cómo es que cuando
Clímaco tiene problemas
es la culpa del mundo?
MADRE
¡No se burle! Su hermano
mayor llega al
aeropuerto La
Civilización mañana a
las
tres de la madrugada.
ULISES
¿Mañana? Sólo me dijo
que estaba planeando
viajar.
MADRE
Cambió de planes.
ULISES ¿Mañana?
¿Pero, cómo? ¡No he
discutido este asunto
con la señora Perra!
MADRE
¿Con quién?
ULISES
Con mi novia. ¿Por qué
no me informaron de su
viaje a tiempo?
MADRE
Usted no será tan despiadado como para
abandonar
a su hermano en un país
desconocido.
ULISES
¿Tengo otra opción
acaso?
MADRE
¡Deje de quejarse de sus
deberes! Su hermano
acaba de firmar su
primer divorcio.
¡Perdimos casi toda la
fortuna de la familia!
Tuve que vender mi finca
para
cubrir el billete de
avión de Clímaco.
ULISES
¡Estoy harto de sus
lágrimas, madre, de su
charla, de sus
necesidades, de sus
sueños! ¡Estoy harto de
esta comedia: usted, la
madre que sufre, y yo,
el hijo
obediente que debe
mantenerse a toda costa
en La Civilización!
MADRE
¿Así lo ha envenenado
esa mujer contra mí?
ULISES
Mi vida es miserable
aquí, madre. Mi
paciencia se ha
desgastado. ¿Por qué no
lo
entiende? (Pausa)
¡Volveré a la selva!
La madre solloza.
MADRE
¡Por lo menos, Clímaco
me ama!
La
madre llora.
ULISES
¡Sus lágrimas no me
convencen!
La madre llora desconsoladamente.
MADRE
¡Sé quien está detrás de
esta disputa!
¡Petronila!
ULISES (Abatido)
¡Petronila! ¡Por favor!
La
madre deja de llorar y
ríe.
Ulises la empuja en su
silla fuera del
escenario. Petronila
entra fumando. Viste
pantalones celestes y
una chaqueta de cuero.
Ulises entra y la
abraza; se besan
y se arrellanan en el
sofá.
PETRONILA
¿Cuándo es que llega tu
hermano?
ULISES
Esta noche.
PETRONILA
¿Nos veremos de nuevo?
Listen
Read
phonetically
Dictionary - View detailed
dictionary
ULISES
Sí. Petronila
mira a su alrededor.
PETRONILA
Éramos tan felices.
ULISES
No me lo recuerdes.
PETRONILA
Tu mamá cree que soy
demasiado vieja para ti.
Eres un chiquillo.
ULISES
Soy más bien realista.
No tenemos los medios
para casarnos.
PETRONILA (Irónica)
Por supuesto.
ULISES
Clímaco, en cambio, es
un buen trabajador.Claro
que el pobre está
superando una crisis de
nervios.
PETRONILA
¡Majaderías!
ULISES
Es un muchacho
inteligente. Es por eso
que mi madre quiso
enviarlo al
extranjero.
PETRONILA
Pero no fue capaz, ¿o
sí?
ULISES
La prueba de aptitud fue
demasiado para él.
PETRONILA
Me gustaría vivir
contigo, Ulises.
ULISES
Mi mamá me quiere enviar
a la civilización.
PETRONILA
Pensé que ...
ULISES
Cuando le dije que
prefería ayudarle en sus
negocios se echó a
llorar.
PETRONILA (Cáustica)
Hasta que le rogaste que
te perdonara.
ULISES (Ingenuo)
¿Cómo lo sabes?
PETRONILA
¿Quieres emigrar,
Ulises?
ULISES
Ella es mi mamá. Tengo
que obedecerla. Salí de
su vientre. Es por eso
que
debemos terminar.
PETRONILA
Ya es hora de que cortes
ese cordón umbilical. Mi
casa es tu casa, Ulises.
No
es una mansión, pero es
acogedora. Mis padres te
estiman, ¿sabes?
ULISES (Provocativo)
Les encanta mi dinero.
PETRONILA
¡No tienes un céntimo!
¡Ulises!
ULISES
Mi familia sí.
PETRONILA
¿Por qué siempre aceptas sus insidias?
Petronila llora.
ULISES
Esas lágrimas curarán
tus heridas.
PETRONILA (Cáustica)
Te lo aseguro: algún día
te arrepentirás.
Petronila
seca sus lágrimas.
ULISES
Te deseo lo mejor,
Petronila.
PETRONILA
Háblame de Clímaco.
ULISES
Comenzó cinco carreras,
una después de otra y se
cansó de todas. Los
estudios
provinciales no son para
él.
PETRONILA
¿Estás seguro de que se
adaptará a esta ciudad?
ULISES
¡Chanfaina es una de las
grandes capitales de la
selva! Sin embargo,
pueda que
se regrese a Pepitoria.
Él sólo quiere una mujer
perfecta: noventa,
sesenta,
noventa, como tú. Mi
mamá le ha prometido a
mi hermano la boda más
suntuosa:
una semana de carnaval
con cincuenta sacerdotes
y veinte mil invitados.
PETRONILA
(Interesada)
¡Qué exageración!
Silencio. Se duermen. Clímaco entra.
Petronila grita.
CLÍMACO
¡Ulises! ¿Qué hace esta
mujer aquí?
ULISES
¡Clímaco!
CLÍMACO
¿Así, así es como usted
derrocha nuestro dinero? (A
Petronila)
¿Puede dejarnos a solas,
por favor?
ULISES
Este es mi apartamento.
CLÍMACO
Mi mamá es la dueña de
este lugar. Sus
propiedades también son
las mías. Por lo
tanto, yo soy el dueño
de este sitio. Clímaco
examina la chaqueta de
Petronila.
CLÍMACO
Me acuerdo de esta
chaqueta. Fue su regalo
de Navidad. ¿Qué hace
ésta
vistiéndola?
ULISES (Nervioso)
Es vieja y... ya no me
queda bien.
CLÍMACO
Pruébesela.
ULISES
¡Qué memoria la mía! ¡Pero si la perdí en
un juego
de cartas!
PETRONILA
Ulises me la prestó,
Clímaco.
CLÍMACO (A
Petronila) Gracias.
Usted, al menos, es
honesta...Además
de hermosa...
ULISES
¡No aceptaré que me
insultes! Tú eres mi
hermano, mi único
hermano, pero...
Clímaco sonríe.
CLÍMACO
No me hagas reír.
Clímaco
sale.
ULISES
¡Tengo que migrar a la
civilización!
PETRONILA
Hazlo de una vez.
ULISES
Mi mamá quiere vivir en
el extranjero.
PETRONILA
¿Qué será de mí?
Luz
verde. Ulises la mira.
Ella
suspira, deja la
chaqueta sobre el sofá
y sale. Luces.
Ulises limpia y ordena
el escenario. Los
señores
Cerdo y Zorro entran.
CERDO
¿Perdió el avión de
nuevo? ¡Le ordenamos que
fuese a la selva a
traernos una
maleta de condimentos!
ULISES
Seré necesitado, pero no
estúpido. Renuncio.
ZORRO
¡Te lo dije! ¡Nunca te
fíes de un hombre
selvático!
CERDO
¡Quedas desterrado de
todos los restaurantes
de la ciudad!
Los señores Cerdo y Zorro salen. Clímaco entra con dos maletas en sus
manos.
CLÍMACO
Gracias por darme esa
mano en el aeropuerto,
enano.
ULISES
Es lo menos que puedo
hacer por ti.
CLÍMACO
¡Qué apartamento tan
limpio, tan hermoso!
Debes ganar un dineral.
¿Tienes
empleada doméstica? Ulises
recoge su equipaje.
ULISES
Pasé la noche en vela
aseándolo.
CLÍMACO
¿Te ayudó tu novia?
ULISES
No; ella está consagrada
a su trabajo.
CLÍMACO
Veo.
ULISES (Nervioso)
Pasa noches enteras en
su oficina.
CLÍMACO
¡Me gustaría conocerla!
¿Dónde está?
ULISES
No volverá hasta el
miércoles.
CLÍMACO
¿En que anda?
ULISES
Está visitando a un
amigo, creo.
CLÍMACO
¿Crees? ¿A un amigo?
ULISES
¿Importa acaso? (Pausa)
Te arreglé una alcoba.
CLÍMACO
No te muevas. Estoy tan
feliz de verte.
Se
abrazan
fraternalmente.
Clímaco toma el
equipaje y sale. Rosa,
en vestido de bodas,
entra con Samuel.
ROSA
Samuel ha registrado un nuevo récord
saltando de
ciento diez metros.
ULISES
Un gran paso para la humanidad.
SAMUEL
¡Rosa! Hay algo que debo
decirte.
ROSA
¡Ulises! ¡Se trata de
Samuel!
Ulises y Samuel aprietan sus manos.
ULISES
¡Enhorabuena!
SAMUEL
¿Ya envió su hoja de
vida a mi empresa?
ULISES
Creo que sí.
SAMUEL
¿Qué le gustaría hacer?
ULISES
De hecho, soy cocinero.
Supongo que me falta
experiencia, pero ...
SAMUEL
Sea franco conmigo.
ULISES
Me gustaría trabajar
como uno de sus
ejecutivos.
SAMUEL (Entre
risas)
¿Usted? ¡Ejecutivo
nuestro? ¡Me encanta!
¡Me encanta!
ULISES
Incluso puedo trabajar
como su presidente.
SAMUEL
Usted me está tomando el
pelo, ¿no?
ULISES (Ríe)
¡No, en absoluto!
SAMUEL
(Ríe)
¡Me encanta!
ROSA
¿Qué trabajo le gustaría
solicitar, Ulises?
ULISES
Para decirte la verdad
...
ROSA
Limpiador de inodoros.
SAMUEL (Serio)
Me temo que no podré
ayudarle. (A
Rosa)
Mira Rosa... A partir de
hoy seré un deportista
de tiempo completo. Daré
conferencias alrededor
del mundo.
ROSA
¡Es tan modesto! Una
compañía de cuerdas le
paga cien milhonrados
al mes. ¡Y sólo por
ayudarle
en su carrera!
ULISES
¿Sabe qué? Usted me da
lástima.
SAMUEL
Hago lo que puedo.
ULISES
Clímaco vino a
visitarnos.
ROSA (Sorprendida)
¿Desde la selva?
Clímaco
entra y sonríe.
ULISES
Él planea quedarse con
nosotros cinco meses.
ROSA
¿Después de todo los
problemas que te causó
en la jungla?
ULISES
Digamos que ha cambiado.
SAMUEL (Entre
risas)
¡Me encanta su sentido
del humor! ¡Me encanta!
ROSA
No quiero alojar a un mentiroso.
ULISES
Es mi hermano. ¡Ya está aquí!
Ulises
lo señala con el dedo.
CLÍMACO (A
Rosa)
Encantado de conocerte,
Rosa. Te ves mejor en
persona que en la foto. (A
Ulises)
Veo que han estado
hablando de mí.
ROSA
Es guapo ...
SAMUEL
¡Hasta me cae bien!
ROSA (A
Ulises)
Pero esto demuestra que tú no compartes tu
vida
conmigo. No fui
consultada al respecto.
SAMUEL
No es necesario que lo
recrimines, Rosa. Es un
tipo medio chiflado.
Rosa
se recuesta sobre el
pecho
de Samuel.
ROSA (A
Samuel)
Eres tan amable. (A
Ulises)
Viajo a Nueva Delhi mañana Ulises.
Silencio.
ULISES (Sonriendo)
No hay necesidad de
reaccionar de una forma
tan exagerada. Mi
hermano puede
alquilar una habitación
en un hotel aledaño.
CLÍMACO
¿Cómo?
Clímaco
sale.
ULISES
¡Clímaco! ¡Espere!
Ulises
se sienta en el sofá.
ULISES
Todo esto debe terminar.
ROSA
Ya no puedo confiar en
ti.
ULISES (Entre
risas)
No lo entiendes.
ROSA
Samuel y yo hemos decidido vivir juntos.
SAMUEL
¿Perdón?
ULISES
Me alegra tanto oírlo.
SAMUEL
Debo partir a Australia
de inmediato. ¡Y me temo
que solo!
ROSA
No tengas miedo de
Ulises, Samuel. Como lo
dijiste, es sólo un tipo
medio
chiflado.
SAMUEL
¡Ambos están enfermos!
ROSA ¿Por
qué me rechazas? ¡Mis
padres
te estiman, Samuel!
SAMUEL
Te equivocaste conmigo.
Sólo quería sexo, ¿no lo
entiendes? Ahora
discúlpame.
Samuel
sale.
ULISES
¿Sexo? (Ríe)
¡Debo hablar con usted,
Samuel!
Ulises sale. Rosa
cae
en el sofá llorando.
ROSA
¡Una vez alcanzamos el éxito, ya no
necesitamos
de nadie más en la vida!
¡Pero yo soy una mujer!
¿Cómo puedo tener éxito?
¡Soy
una mujer!
Rosa saca la pistola del sofá y sale.
ULISES (O.S.)
¡Nadie irrespeta a mi
mujer!
CLÍMACO (O.S.)
¡Ulises!
Cuatro disparos se escuchan.
ULISES (O.S.) ¿Qué
has hecho?
ROSA ¡No
yo, Ulises! ¡Tú! ¿Qué
has
hecho tú?
Las
luces se
apagan.
ACTO
II
Una sala
de tribunal
escasamente iluminada.
Doce sillas Luis XIV
forman un semicírculo
sobre el fondo del
escenario. Un jurado
de once miembros
permanece sentado: los
señores ÁGUILA, OSO,
EQUINO, Hiena, León,
Zorro y Cerdo, &
las señoras
Gato, RATA, ÁSPID y
VACA. Hay sendas
sillas para Ulises y
el señor MICO, un
hombre de 90 años que
llena crucigramas, sin
despegarse de su
silla.
La silla de
juez está ocupado por
el señor AVISPA.
Ulises, quien viste
traje oscuro y
corbata,
camina sobre el
escenario. Petronila,
vistiendo una
ombliguera y una
falda, entra por
la dirección
opuesta, contando
monedas
en sus manos. Ulises
y Petronila se
estrellan. Las monedas
caen y ruedan por el
suelo. Las
monedas
de Petronila rebotan
sobre el escenario.
Los documentos de
Ulises
vuelan por los aires.
PETRONILA ¡Idiota!
ULISES
¡Malparida!
Se
reconocen con asombro.
PETRONILA
¡Pero, miren quién es!
¡Ulises! ¡Te imaginaba
en la civilización!
ULISES
¡Señorita Corona! He
tenido que esperar un
año para procesar mis
documentos.
Estaba confundido y ...
Ulises
se acerca a abrazar
Petronila.
PETRONILA
¡No me toques! ¡Mira mi
camisa! ¡Se arrugó! Petronila
recoge sus monedas.
PETRONILA
Debo encontrarme con un
amigo en una hora. ¿Por
qué te pones eses traje?
ULISES
Mi mamá me lo regaló.
PETRONILA
Te queda apretado.
ULISES
Cierto. Me manda ropa
pequeña para que me
adelgace.
PETRONILA
Nunca te imagine con esa pinta. ¿Qué haces
por
aquí?
ULISES (Nervioso)
Sólo camino, señorita
Corona.
PETRONILA
¿Un lunes por la tarde?
¡Llámame como
acostumbrabas!
ULISES
Mi tesoro.
PETRONILA
¿Todavía me quieres? ¡No
me lo digas! Todos los
hombres que me terminan
se
arrepienten tarde o
temprano. Me he
convertido en una
narcotraficante, ¿sabes?
Mis enemigos me temen.
ULISES
Me alegra por ti.
PETRONILA
No me convences. (Pausa)
¿Vas a llorar?
ULISES
¿Estás molesta?
PETRONILA
¿Quién anda mal aquí?
¿Estás molesto?
ULISES
Tú lo estás.
PETRONILA
¡No puedo creer que te
haya querido! ¡Eres tan
inseguro!
ULISES
Déjame decirte algo...
PETRONILA
Aún así te ayudaré en tu
carrera, Ulises.
ULISES
Gracias, pero no será necesario. Vuelo a
La
Civilización esta noche.
Petronila
ríe.
PETRONILA
Eso ya lo oí antes.
Ulises entrega a Petronila un sobre.
ULISES
Esto es para ti. Tenía
la intención de
enviártelo por correo,
pero ya que estás
aquí, prefiero
entregártelo de
inmediato.
ULISES
No te sobornaré. Mi
exilio es, sobre todo,
un movimiento político.
Petronila
se ríe. Ulises
compone su corbata.
PETRONILA
Estás jugando al
detective, ¿cierto?
ULISES
Voy a estudiar, a mi
llegada, una maestría en
artes de la selva. La
administración de La
Civilización puede
ofrecerme un puesto
lucrativo, después
de todo.
PETRONILA
Promesas. Una vez
malgastes tus ahorros en
una universidad de
rock-and-roll,
acabarás cocinando
tortillas y pasteles.
ULISES
La Civilización anima a
sus ciudadanos a que
aprendan los hábitos y
los modales
de los habitantes de la
jungla.
PETRONILA
¡Dejar de ser tan
ingenuo, Ulises!
ULISES
¿No vas a abrir el
sobre?
PETRONILA
Conozco su contenido.
Ulises solloza. Clímaco
entra.
PETRONILA
¡Clímaco! ¡Ulises nos
trajo las fotos de
nuestra primera farra!
ULISES
¡Traidora! ¿No pudiste
esperar a que me fuera?
Ulises
saca una pistola y
dispara, con mano
temblorosa,
infructuosamente a
Petronila, quien
grita.
Clímaco y Petronila
corren fuera del
escenario
despavoridos. Los
jurados
aplauden. Luces
plenas.
Dos
guardias
entran, arrebatan el
arma a Ulises, lo
esposan y lo conducen
a su
silla.
La
señora
Jirafa, una mujer alta
y delgada, entra. El
abogado
se pone de pie.
MICO
¡Digo la verdad! ¡El
acusado es inocente!
El
señor Mico vuelve a
sus
crucigramas.
JIRAFA
¡Gracias, honorables
señores! Sostengo que el
sospechoso no es sólo
culpable
del asesinato de Jake M.
Junior, sino así mismo
de varios atentados de
crímenes
contra la humanidad,
todos ellos perpetrados
en su jungla de
pacotilla, en la
mitad de no sé qué país
del tercer mundo.
Silencio.
El señor Avispa
martilla
ruidosamente su mazo
contra la mesa.
AVISPA
¡Orden! ¡Orden! ¡Orden! Ahora es el
momento de
deliberar.
Pausa.
ÁGUILA
Yo lo veo muy claro. El
sospechoso acusó a su ex
amante de arrogancia.
Luego
trató de matarla en
medio de la calle.
OSO
¡No queremos a
semejantes sinvergüenzas
en La Civilización!
Los señores aplauden. Pausa.
EQUINO
El sospechoso es todavía
un ser humano. No
podemos juzgarlo por un
crimen que
no cometió.
LEÓN
¡Usted no asesina la
chica a quien acaba de
terminarle! ¡Él tipo es
un
psicópata!
HIENA (Al
señor
Avispa)
Vuesa Excelencia sería
demasiado bondadoso si
juzga a este hombre por
sus actos
anteriores. Lo que
debemos discutir son los
crímenes que cometió
contra nuestra
sociedad.
ZORRO
Estoy de acuerdo con el
señor Hiena. El mundo
entero no es nuestra
preocupación
en absoluto.
CABALLO
¿Y si el mundo se quema?
GATO
¡Nos quemaremos de
últimos!
Silencio.
ÁSPID
Mi corazón late de rabia
de tan sólo imaginarme
al pobre Jake M. Junior
sangrado en medio de una
calle de La
Civilización.
HIENA (Entre
risas)
¡Exacto! ¡Jake M. Junior
apenas tenía catorce
años cuando murió!
OSO
¡Ojo por ojo!
Los
señores aplauden.
Pausa.
CERDO
¿Podemos acelerar este
proceso, excelencia?
Esta noche transmiten
los Premios Inanes.
GATO
(Eufórica)
¿Patrociados por jabón
Loquita?
ÁSPID
¡James Wordsworth y
Marylin Hughes van a
vestir sus trajes de
cuatro millones
dehonrados!
VACA (Entusiasmada)
¿Quién lo diseñó? ¿Ibiza
Real? ¿Abrir su Coche?
ZORRO
¡El Duro Miller!
RATA
¿El diseñador que
pronóstico el fin del
mundo?
OSO
¡El mismo!
ÁGUILA
¡Tonterías!
ÁSPID
¡Sí! Hasta hay gente que
ha estado esperando esta
ceremonia por varios
meses en
frente a sus
televisores.
ZORRO
¡Qué pena! No puedo
permanecer aquí, vuesa
excelencia.
VACA
Este puede ser mi última
oportunidad de ver a
James Wordsworth y
Marylin Hughes
juntos en la pantalla.
CERDO
(Al señor Zorro)
¿Qué pasó? ¿Se
enfermaron?
VACA
¡Oí que tienen nuevos
amantes!
ÁGUILA
¡Tonterías! ¡James
Wordsworth está en la
morgue!
OSO
¡No!
GATO
¿Qué pasó?
ÁGUILA
Fue envenenado por su
esposa esta mañana.
Aunque, por supuesto,
algunos periodistas
ya sugirieron
maliciosamente que él se
mató ingiriendo un
coctel de drogas,
como si los
narcotraficantes de la
jungla no fuesen los
culpables en tal caso.
ZORRO (Al
señor
Avispa)
¡Quiero verlo ardiendo,
su excelencia!
AVISPA
¡Orden!
El
señor Avispa martilla
su mazo.
AVISPA
¡No voy a tolerar
vocabulario como éste en
mi sala! Los ciudadanos
de La
Civilización ya no
mueren en la hoguera. (Pausa)
Lo electrificamos o lo
inyectamos, ¿qué
prefieren?
RATA
¡Debemos desollarlo!
Los
señores
aplauden.
AVISPA
La ley moderna desprecia
esos términos tan
bárbaros. Los criminales
deben
someterse a una muerte
sin dolor.
ULISES
¿Por qué?
Silencio.
AVISPA
¿Preguntó por qué?
ULISES
¿Por qué?
Silencio.
AVISPA
Usted es la persona
menos indicada para
cuestionar nuestro
sistema judicial.
ÁSPID
Si tiene alguna duda
semántica, consulte el
diccionario.
El señor Avispa golpea su martillo.
AVISPA
¡La ley prohíbe
diccionarios en la
corte!
RATA
¡Podemos informar a
nuestra víctima de sus
derechos! (A
Ulises)
¡Porque usted es nuestra
víctima, desde luego! ¿O
por qué deberíamos
apiadarnos
de un asesino? ¡Somos
cristianos pero no
tontos! Ya no. ¡Si acaso
somos libres
pensadores intolerantes!
OSO (Al
señor
Mico)
¡Quiero verlo sufrir!
Quiero que pida
misericordia ante una
cámara de
televisión. ¡Sólo, y
sólo entonces disfrutaré
su muerte!
MICO
No soy la persona
acusada, señor Oso.
OSO (Sonrojado) Disculpe
señor Mico.
Imágenes
de archivo de víctimas
ejecutadas se
proyectan sobre una
pantalla de fondo. La
señora Rata grita en
un
éxtasis
de placer,
incrementando sus
aullidos a medida que
Ulises habla.
ULISES
Los delincuentes reciben
un trato amable antes de
su ejecución, pues si
contemplasen sus
sufrimientos estarian
ustedes obligados a
compadecerlos. Los
ciudadanos de La
Civilización no soportan
el dolor. Mire las fotos
de cualquier
revista de la farándula,
en donde todas sus
celebridades sonríen. Se
espera que
les creamos a todos
ellos felices. Pero, ¿lo
son realmente? No lo
sabemos.
Tenemos la capacidad de
disimular nuestros
sentimientos. Podemos
apiadarnos de
la agonía de un cerdo, o
de un perro, animales
que poco se esfuerzan
por su
dignidad. La muerte
limpia y sin dolor de un
hombre, por el
contrario, es un
tributo a la
organización humana. Sin
gritos horrendos los
espectadores pueden
incluso creer que
nuestro sistema es
misericordioso con sus
víctimas.
La señora Rata grita y se desmaya.
Pausa.
HIENA
Ahora incluso nos
instruye.
Silencio. El señor Avispa martilla su
mazo.
AVISPA
¡Orden!
Silencio.
JIRAFA (A
Ulises)
Estoy de acuerdo con
usted, señor Argüello,
aunque no emplearía las
mismas
palabras.
RATA
¿Podemos condenar al
delincuente, vuesa
excelencia?
AVISPA
Claro.
Los
señores ríen,
excepción
hecha de los señores
Avispa, Equino y
Águila.
AVISPA
¿Quién cree que Ulises,
el inmigrante legal, es
culpable del asesinato
de Jake
M. Junior?
Todos los señores que levanten la
mano,
excepción hecha de los
señores Equino
y Oso.
AVISPA
El juicio debe
continuar.
El
señor Mico se pone en
pie.
MICO
¡El criminal es
inocente! El
señor
Mico se sienta.
CERDO (Al
señor
Oso)
¿Por qué no lo
condenaron? Preferiría
ver los Premios Inanes
esta noche.
OSO
¡Maldita sea! ¡Se me
olvidó!
ULISES (Levantando
el
brazo)
¿Puedo decir algo?
El
señor Hiena avanza y
golpea
a Ulises en su nariz. Ulises
grita
Los
guardias
prenden a Ulises.
ULISES
¿Pero qué hice?
AVISPA
¿Por qué golpea al
acusado?
HIENA
Trató de lanzarme un
dedo, su Excelencia.
JIRAFA
¡Yo lo vi levantar el
brazo, sí!
OSO
¡Yo también!
ÁSPID
¡Y yo!
HIENA
Además, ¡me cae gordo!
El
señor
Hiena toma a Ulises de
sus cabellos, lo
levanta de su silla y
lo golpea
con su rodilla
rompiéndole la nariz.
Los
señores
León, Oso, Cerdo y
Zorro se levantan
poseídos de una ira
repentina y
zurran a Ulises.
OSO
¡A mí también!
ZORRO
¡Acabémoslo de una vez!
ULISES
¡Por favor! ¡No lo
hagan! ¡No!
EQUINO
¡Pero esto es
insoportable!
Entre gritos y
aullidos
desgarradores, los
señores salen
conduciendo a Ulises a
patadas fuera
del escenario.
LEÓN
(Voz
externa)
¡Quién lo ve le cree!
¡Con esa cara de yo no
fui!
HIENA
(Voz
externa)
¡Si hasta me tumbó mil
honrados!
ULISES
(Voz
externa)
¡Yo se los devuelvo! ¡Por lo que más
quiera!
¡Nooo!
Se escucha un
golpe
seco. Silencio.
CERDO
(Voz
externa)
¿No se habrá excedido,
señor Hiena?
OSO
(Voz
externa)
¡Le reventó la dentadura!
HIENA
(Voz
externa)
¡Ustedes ya le habían
volado el lóbulo
parietal!
Sonido de
sirena. Los
señores León, Cerdo,
Hiena y Oso regresan a
sus puestos.
EQUINO
¿Y el acusado?
CERDO
Lo enviamos a cuidados intensivos.
El señor Avispa
martilla su mazo.
AVISPA
¡Orden! ¡Orden! La
señora Jirafa puede
continuar.