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Bumangueses
A Bucaramanga
|
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EXT.
DIA. PARQUEADERO FRENTE AL APARTAMENTO DE
HERNANDO.
HERNANDO,
un hombre robusto y trigueño de treinta años, y
NANCY,
mujer rubia de 27 años, portan sendas maletas desde la
salida
del edificio hasta un auto estacionado.
HERNANDO
(reprimiendo
su ira)
Nunca
la creí capaz.
NANCY
(maternal)
Quien
quiere espera.
Nancy
abre la puerta del baúl. Hernando acomoda las maletas.
NANCY
(continua)
Mi
chica! Mi chica!
Una
gata se abalanza hacia los brazos de Nancy. Nancy la
acaricia.
NANCY
(continua)
Vamos
a tener un viaje de diez
horas!
Hasta Medellín! Sí! Va a
conocer
a unos gatos bien
simpáticos!
Nancy
la introduce a su automóvil.
HERNANDO
Nancy.
NANCY
Dígame.
HERNANDO
No
se vaya.
NANCY
Estamos
en el año 2006 Hernando.
Usted
no puede ser tan egoísta.
HERNANDO
¿Egoísta?
NANCY
¡Seré
gerente de un banco! Es una
oportunidad
única en mi vida.
Usted
mismo, en mi lugar, habría
hecho
lo mismo.
HERNANDO
No...
Hablemos.
NANCY
(impaciente)
No
quiero salir tarde. Dicen que
la
guerrilla detiene a los autos
en
la madrugada.
HERNANDO
Su
indolencia es lo que más me
lastima.
NANCY
¿Cómo?
HERNANDO
Usted
me trata como un cero a la
izquierda.
NANCY
¿Qué
quiere que haga?
HERNANDO
Podría
invitarme, por ejemplo.
NANCY
¿A
Medellín?
HERNANDO
A
reiniciar nuestra vida allí.
NANCY
(irritada)
¡Dios!
(golpe)
¿Y
su trabajo?
HERNANDO
Algo
encontraré.
NANCY
¿Algo?
No sueñe Hernando. La
situación
económica de este país
no
es la mejor.
HERNANDO
Me
tomará meses, quizás años, pero
al
final encontraré un nuevo
puesto.
NANCY
Y
entre tanto, ¿de que vivirá?
Hernando
la observa ofendido.
HERNANDO
Usted
lo sabe.
NANCY
¿Quiere
que yo lo mantenga?
HERNANDO
No
es eso.
NANCY
¿No
le daría pena con nuestros
amigos,
con nuestros familiares?
Además,
usted está comprometido
con
su Oficina de Arquitectura;
debe
presentar un proyecto a
finales
del próximo mes.
HERNANDO
(débil)
Quédese.
Nancy
acerca su rostro al suya.
NANCY
Usted
sabe que aún lo quiero. Es
solo
que continuaremos nuestra
relación
desde la distancia.
Nancy
lo besa. Hernando le susurra al oído:
HERNANDO
(tenso)
Ya
se lo he dicho: si usted se va
terminamos.
NANCY
No
lo creo.
Nancy
entra en su automóvil y lo enciende.
Hernando
le da la espalda y regresa a su apartamento.
El
auto de Nancy se aleja en el horizonte.
CUT
TO:
INT.
DIA. APARTAMENTO DE HERNANDO.
Hernando
avanza lentamente a lo largo de su apartamento
semioscuro
y silencioso. Se detiene en medio de la sala y
observa
el sofá vacío -a la par que escucha risas de Nancy en
la
lejanía-.
Se
sienta al lado derecho del sofá, dejando el izquierdo
vacío.
Toma
el control remoto y enciende la televisión. Cambia de
canales
rápidamente.
Su
mirada fija oscila hacia la izquierda.
Nancy,
en pijama, descansa dormida sobre las piernas de
Hernando,
también en pijama.
Hernando
la despierta, la levanta y la besa.
NANCY
(somnolienta)
¿Cómo
acabó la película?
Hernando
se desliza hasta yacer sobre ella.
Imágenes
de televisión.
CUT
TO:
INT.
DIA. ESTUDIO DE TELEVISION.
Comercial de televisión sobrecargado de tomas editadas de un modo
caprichoso, dando a conocer los labios, los ojos, la lengua insinuante
y la piel sudorosa de los modelos.
Un
hombre musculoso, vistiendo un smoking, es desnudado hasta
que
permanece en tanga por cuatro mujeres en bikini sobre un
horizonte
de playa.
NARRADOR
(V.O.)
KOM,
el nuevo perfume de Kail
Chevré
para los hombres de mundo
que
no se contentan con una sola
mujer...
KOM, diseñado para
aquellos
que conocen el sabor del
triunfo...
KOM, la fragancia de
los
hombres ambiciosos que conocen
el
verdadero placer de vivir...
CUT
TO:
INT.
DIA. APARTAMENTO DE HERNANDO.
Hernando,
sólo, de rostro apesadumbrado observa la TV.
Hernando
se levanta y apaga la TV.
En
medio de la sala, frente al sofá vacío, Hernando toma su
cabeza
entre sus manos y mira al vacío.
Hernando
permanece inmóvil, en silencio.
Gritos
de niños jugando se escuchan desde la calle.
CUT
TO:
EXT.
DIA. CALLE DE BUCARAMANGA.
Hernando,
vistiendo un pantalón y una camisa negra, y con una
barba
de tres días, deambula por la calle a un paso más lento
que
el de los transeúntes.
Observa
al pasar, uno tras otro, siete cuerpos y rostros de
mujeres
de entre 18 y 40 años, quienes asumen actitudes
diferentes
ante él:
La
MUJER 1 lo observa con curiosidad, muy seria.
La
MUJER 2 le sonríe simpáticamente.
La
MUJER 3 lo observa con inocente voluptuosidad.
La
MUJER 4 lo ignora totalmente.
La
MUJER 5 lo observa con temor y lo evita.
Las
MUJERES 6 y 7, tomadas del brazo, sonríen exageradamente
al
verlo, estallando en una carcajada burlona.
El
rostro de Hernando suda copiosamente.
CUT
TO:
INT.
DIA. RESTAURANTE.
Rostro
sonriente del MESERO.
MESERO
Buenas
tardes, arquitecto. Sígame.
Hernando
es conducido a una mesa por el MESERO.
Hernando
se sienta, observa a su alrededor y recibe la carta
del
mesero.
HERNANDO
Un
whisky, Edgardo, si es tan
amable.
MESERO
¿Y
para la doctora Nancy?
Hernando
lo observa consternado.
MESERO
(continua)
¿Un
Bloody Mary?
HERNANDO
No...
Ella... No...
MESERO
¿Se
encuentra bien?
HERNANDO
Volveré
más tarde.
Hernando
se levanta y abandona el restaurante.
CUT
TO:
EXT.
AMANECER. PARQUE DE BUCARAMANGA.
Hernando,
vistiendo una camisa azul fuera de su pantalón,
camina
alcoholizado a lo largo del parque.
Se
recuesta contra una palma, jadeante y se deja caer al
suelo.
Observa
las hojas moverse con el viento.
Una
PROSTITUTA se le acerca con un cigarrillo en la mano.
PROSTITUTA
Hola
guapo. ¿Tiene candela?
HERNANDO
No
fumo.
La
prostituta saca un encendedor y enciende el cigarrillo.
HERNANDO
(continua)
¿Cuál
es su nombre?
PROSTITUTA
Serena.
Pero puede llamarme como
quiera.
HERNANDO
(riendo)
Nancy.
¿Puedo llamarla Nancy?
PROSTITUTA
A
ciento cincuenta mil pesos la
hora.
HERNANDO
¿Vamos
a amanecer, Nancy?
PROSTITUTA
Ya
son las cinco y media, corazón.
La
prostituta mira a su alrededor.
PROSTITUTA
(continua)
Pago
por adelantado.
Hernando
extrae su billetera. El cuenta varios billetes de
veinte
mil pesos.
PROSTITUTA
(V.O.)
Reviéntelo
papito.
Hernando
levanta su rostro.
Un
puño se estrella contra su nariz.
Hernando
suelta los billetes y se mueve a gatas jadeando. El
PROXENETA
lo patea en el suelo.
Desde
el suelo, Hernando, observa los billetes que vuelan
sobre
el parque, la prostituta pescándolos en el aire.
Se
escucha un silbido agudo.
PROXENETA
¡Los
gatos!
El
proxeneta huyen. La prostituta recoge un billete emplazado
frente
al rostro de Hernando y se prepara a huir. Hernando la
detiene
con su mano.
PROSTITUTA
(horrorizada)
¡Suélteme!
La
prostituta se safa y huye enarbolando sus billetes. Se oye
un
disparo.
La
prostituta cae de rodillas al suelo.
HERNANDO
¡No!
Hernando
trompica hacia el cuerpo que se desploma boca arriba
de
la prostituta y lo toma entre sus brazos.
La
prostituta lo mira, le enseña el billete de veinte mil
pesos,
vomita sangre y exhala.
Un
policía entra en escena.
HERNANDO
(continua)
La
mató.
POLICIA
El
otro individuo se me escapó.
¿Quiere
que le llame una
ambulancia?
Hernando
toma a la prostituta en sus brazos.
HERNANDO
(sollozando)
¡Nancy!
¡Nancy!
CUT
TO:
EXT.
DIA. OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
En
una amplia oficina bañada de luz, Hernando, pulido y
ojeroso,
con una vendita sobre su nariz, realiza un diseño
sobre
un plano.
ARIADNA,
mujer delgada y atractiva de treinta años, entra con
dos
tazas de café. Entrega una a Hernando.
HERNANDO
Gracias.
Ariadna
se sienta frente a una mesa adyacente.
ARIADNA
Está
muy callado hoy.
HERNANDO
¿Sólo
hoy?
ARIADNA
Usted
es un hombre joven,
Hernando.
Nancy se fue hace más de
un
mes...
HERNANDO
¿Tanto
tiempo ya?
ARIADNA
Ella
ya no es su mujer.
HERNANDO
Lo
que creo que soy se niega a
aceptarlo.
ARIADNA
¿Qué
la motivó a buscarse un
trabajo
en Medellín?
Hernando
deja su lápiz sobre la mesa.
HERNANDO
No
lo sé.
ARIADNA
Piénselo.
HERNANDO
¿Cómo
puedo saberlo? No soy un
hombre
acaudalado; no soy un
hombre
célebre; no soy un modelo.
ARIADNA
Otras
mujeres lo consideran a
usted
muy interesante, y muy
varonil.
HERNANDO
Solo
amo a Nancy.
CUT
TO:
INT.
DIA. ESTUDIO DE TELEVISION.
Imágenes
mudas y en sepia de los modelos del comercial de
KOM.
Todos los modelos observan voluptuosos el lente de la
cámara.
CUT
TO:
EXT.
DIA. OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
Hernando
observa a Ariadna, quien humedece sus labios.
HERNANDO
¿Quienes?
ARIADNA
(sorprendida)
¿Quienes?
HERNANDO
¿Qué
mujeres me encuentran varonil?
ARIADNA
Yo,
por ejemplo.
HERNANDO
(Observándola
con
deseo)
No
lo sabía.
Ariadna
sonríe misteriosa.
ARIADNA
Mi
madre siempre me dijo que todas
las
relaciones fracasan en la
cama.
¿Está usted de acuerdo?
HERNANDO
Quizás.
Hernando
intenta besarla. Ariadna lo esquiva.
ARIADNA
Antes
quisiera saber de su vida
íntima.
Hernando
sonríe coqueto.
HERNANDO
Nancy
se quejaba a menudo de
nuestra
vida sexual.
ARIADNA
¡Ah!
¿Le disgustaba?
Hernando
sonríe lascivo.
HERNANDO
¿Cómo
decirlo?... A mí me gustaba
demasiado.
ARIADNA
Sí...
Esa es la principal causa de
divorcio
entre las parejas. La
incompatibilidad
sexual.
(pausa)
Efraín
y yo sufrimos del mismo
problema
por un tiempo. El decía
que
yo era una ninfomaniaca. La
verdad
es que nunca nos hemos
querido.
Fue un matrimonio por
conveniencia.
HERNANDO
¿Por
qué no se divorcian?
Ariadna
lo observa con cierto malestar.
ARIADNA
Por
nuestras hijas. Cuando la
menor
cumpla dieciocho años lo
haremos.
Hernando
desvía su mirada hacia la ventana, en donde un
pájaro
come migajas de pan.
HERNANDO
Tal
vez mi destino sea el mismo,
Ariadna.
Casarme por conveniencia
con
alguien a quien no ame.
ARIADNA
(riendo)
No
lo creo. Usted es un hombre
demasiado
noble, Hernando.
Perdóneme
que se lo diga. No se
apresure.
Lo que usted necesita es
conocer
a otra mujer...
Ariadna
repasa su cabello en un gesto sensual.
ARIADNA
(continua)
¿Está
libre mañana en la tarde?
Hernando
endurece su rostro.
HERNANDO
No;
debo ir a la universidad.
ARIADNA
Sí,
algo había oído. Va a cursar
una
especialización, ¿no es así?
HERNANDO
Un
curso abierto: en apreciación
musical.
ARIADNA
Debería
hacer lo mismo. Efraín
viajó
ayer a los Estados Unidos
por
tres meses. ¿no se lo había
dicho?
Hernando
la observa con intensidad.
HERNANDO
No.
RAMIRO,
un hombre canoso de unos cincuenta años, entra con
aire
preocupado.
RAMIRO
¿Cómo
va ese proyecto Hernando?
HERNANDO
En
dos semanas estará listo.
RAMIRO
Demasiado
tarde.
Ramiro
gira sobre sí mismo y se aleja.
RAMIRO
(continua;
en voz
alta)
Lo
necesito para dentro de diez
días.
HERNANDO
Haré
lo que pueda.
Ramiro
se detiene por un breve instante.
RAMIRO
(perentorio)
Trabajará
horas extras si es
necesario.
Hernando
observa a Ariadna contrariado.
ARIADNA
(conciliatoria)
No
nos defraudará, ¿o sí?
HERNANDO
Soy
el subalterno de ustedes dos.
Ariadna
lo observa fijamente.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. HACIENDA DE ARIADNA.
Hernando,
bañado en sudor, yace sobre las piernas abiertas de
Ariadna,
aferrando sus pies. Ariadna gime agudamente.
ARIADNA
(orgásmica)
¡Sigue!
¡Sigue! ¡Ah! ¡Sí!
Hernando
continua sus movimientos, se separa de Ariadna y
yace
sobre la cama.
HERNANDO
No
pude eyacular.
Ariadna
lo abraza.
ARIADNA
(lasciva
)
Tanto
mejor...
CUT
TO:
INT.
DIA. SALON DE CLASES UNIVERSITARIO.
Hernando,
sentado en un pupitre, y rodeado de seis
estudiantes,
escucha atento la voz de su maestra. La vendita
sobre
su nariz a desaparecido, dejando translucir una
contusión.
MARIANA
(O.S.)
Dudo
de que alguno de ustedes sea
crítico
musical en una ciudad que
carece
de opera. Más de un millón
de
habitantes y ni tan siguiera un
teatro
permanente, y cuyas
orquestas
sinfónicas son
totalmente
dependientes de los
fondos
de dos universidades
privadas.
MARIANA,
una mujer delgada de treinta y dos años, observa
fijamente
a Hernando.
MARIANA
Ahora
quisiera que ustedes me
confesasen
cual es su interés en
este
curso.
Silencio.
Hernando mira a su alrededor.
HERNANDO
¿Me
pregunta?
MARIANA
Primer
voluntario.
Los
demás estudiantes ríen.
HERNANDO
Nací
en Bucaramanga. Tengo treinta
años.
Estudié arquitectura en la
Universidad
Santo Tomás.
(pausa
embarazosa)
MARIANA
¿Qué
ha diseñado?
HERNANDO
Varias
edificaciones. La nueva
cárcel
de mujeres, por ejemplo.
MARIANA
Leí
que sus celdas son un tanto
hacinadas.
HERNANDO
(ruborizado)
Soy
arquitecto, no político.
MARIANA
¿Eso
lo exime de responsabilidad?
HERNANDO
No
soy yo quien decide cuántas
mujeres
deben encarcelarse en una
celda.
MARIANA
(sonriente;
mirando
a
otro estudiante)
Siguiente.
Hernando
la observa visiblemente irritado.
CUT
TO:
EXT.
DIA. PATIO UNIVERSITARIO.
Hernando
camina, portando una agenda y se detiene frente a un
edificio.
Sus dedos copian un rápido diseño de éste.
MARIANA
(O.S.)
Creo
que le debo una disculpa.
Hernando
se voltea y observa su rostro radiante
con
severidad.
HERNANDO
(molesto)
Tendrá
que ser en público.
Mariana
se encoge de hombros.
MARIANA
De
acuerdo.
Hernando
lo observa pensativo.
HERNANDO
Usted
me sorprende.
MARIANA
¿Por
qué?
HERNANDO
Los
santandereanos jamás se
disculpan.
Mariana
sonríe.
MARIANA
Olvide
preguntarle por su interés
en
la música. ¿Toca algún
instrumento?
HERNANDO
El
piano...
MARIANA
¿En
serio?
HERNANDO
Soy
solo un principiante.
Se
observan el uno al otro.
HERNANDO
(continua)
¿La
puedo invitar a un café?
CUT
TO:
INT.
DIA. CAFE UNIVERSITARIO.
Mariana
disuelve un sobre de azucar en una taza de café.
HERNANDO
(V.O.)
Cada
celda debería ser para un
único
preso. Pero no vivimos en el
mejor
de los mundos.
MARIANA
Voltaire.
HERNANDO
(sonriente)
Sa
citación plus celebre.
MARIANA
Vous
parlez très bien le français.
HERNANDO
Mais
contraire a la plus part de
ses
lecters, je crois que nous
vivons
dans le mieux des toutes
les
mondes possibles.
MARIANA
(
sonriendo)
Un
monde evanescente: cet ne pas
le
mielleur.
HERNANDO
Su
acento es impecable. ¿Creció
usted
en Francia?
MARIANA
Pasé
los primeros diecisiete años
de
mi vida en Basançon.
HERNANDO
No
lo hubiera creído. Su español
es
perfecto. ¿Cuánto tiempo lleva
aquí?
MARIANA
Cuatro
años. Mi papá es bumangués;
mi
mamá es de La Veze, un pueblo
del
French Compte.
HERNANDO
No
riman mal. ¿Viven en Besançon?
MARIANA
(sonriendo
amargamente)
Mi
mamá murió en un accidente de
tránsito
el año pasado. Papá no
pudo
reponerse y sufrió un ataque
al
corazón seis semanas después.
No
sobrevivió.
HERNANDO
¿De
pena moral?
MARIANA
(conteniendo
sus
lágrimas)
Soy
testiga de ello.
HERNANDO
No
hay muchos extranjeros en
Colombia.
Los medios de
comunicación
nos han, en cierto
modo,
aislado.
MARIANA
Tiene
sus ventajas. El día en que
haya
paz en Colombia tendremos que
soportar
a cientos de turistas.
HERNANDO
(riendo)
Cierto...
Yo viví tres años en
Bruselas.
MARIANA
¿Estudió
allí?
HERNANDO
No;
trabajé en un almacén.
Transportaba
cajas. El tipo de
labor
que los extranjeros hacen.
MARIANA
¿Fue
una mala experiencia?
HERNANDO
No;
por el contrario. Aprendí a
valorar
lo que Dios me ha
entregado:
nuestras frutas,
nuestras
montañas, nuestra
vegetación...
Es exuberante, y,
sobre
todo, el sol. Mire como
ilumina
los Andes al atardecer.
Mariana
ve una montaña bañada por la luz del ocaso.
HERNANDO
(continua)
Es
necesario padecer un invierno
en
el extranjero para apreciarlo.
MARIANA
Aunque
no lo crea, es por eso que
vivo
en Colombia.
HERNANDO
¿En
serio?
MARIANA
Cierto
día, leyendo a Camus,
aprendí
que el Algeriano, siendo
pobre,
era más feliz que el
francés,
pues éste carecía de sol.
NORBERTO
(O.S.)
¿Cómo
está el amigo Tatareto?
Hernando
gira su rostro.
Norberto,
un hombre corpulento y calvo de unos treinta y
cinco
años, extiende su mano; su expresión expresa burla,
pero
también inmadurez e inseguridad.
MARIANA
(molesta)
¡Norberto!
NORBERTO
¿No
puedo saludar a...? ¿Cómo es
que
lo apodó su progenitor?
¿Hernando?
Sí... El tatareto: yo
vivía
irritándolo en el colegio.
HERNANDO
Sin
sus mofas, Hernando, jamás
sería
lo que soy.
NORBERTO
Somos
condiscípulos, sí...
HERNANDO
(a
Mariana)
Yo
diría que conocidos, y de un
modo
que jamás se olvida.
NORBERTO
No
sea tan hijo'eputa, Tatareto.
¿Cómo
que conocidos? Amigos.
Intimos
del alma, casi Gays. ¿Sí
o
qué?
(a
Mariana)
No
me diga que este huevón es
alumno
suyo.
MARIANA
¿Cuándo
va usted a expresarse
correctamente,
Norberto?
NORBERTO
Así
es como hablamos en esta
ciudad,
mamita, ya se lo he dicho.
¿No
quieres estar IN, como yo?
MARIANA
(mirando
a Hernando)
Creo
que lo OUT me llama más la
atención.
NORBERTO
El
tatareto no era ni tan siquiera
capaz
de completar una frase en el
colegio.
Qué malpa-pa-pa-pa-parido.
(riendo)
Nos
cagábamos de la risa cada vez
que
hablaba. ¡Y ahora oígalo!
¡Cómo
se regeneró!
HERNANDO
Todos
lo hacemos, Norberto, pero
pocos
maduramos.
NORBERTO
¿Insinúa
Usted que soy
inmaduro?
HERNANDO
In...
y maduro.
NORBERTO
(riendo
sin gracia;
a
Mariana)
¿Desea,
el amigo Hernando, que le
quiebre
esa nariz operada?... Oiga
mi
amor, ¿no le provoca una
botellita
de tequila?
MARIANA
Ya
le dije que no iba a salir con
usted
de nuevo.
NORBERTO
Mamacita,
cómo se ve de linda
cuando
me trata así.
MARIANA
(a
Hernando;)
Discúlpeme.
HERNANDO
(levantándose
)
Ya
me iba.
MARIANA
Yo
también.
Mariana
se levanta, toma su cartera y camina junto a
Hernando.
Norberto los sigue a una distancia prudente.
MARIANA
(continua)
Encantada
de conocerlo, Hernando.
HERNANDO
Me
gustaría invitarla a cenar.
MARIANA
¿A
un restaurante?
HERNANDO
A
mi apartamento.
Mariana
se detiene y mira de reojo a Norberto, quien se
detiene
irritado.
MARIANA
¿Por
que no?
HERNANDO
¿Podría
ser este viernes, a las
seis
de la tarde?
MARIANA
Mañana
me puede dar la dirección
en
clase.
Mariana
lo besa en la mejilla y se aleja. Norberto la
intercepta.
NORBERTO
(susurrando)
¿Y
ese hijo'eputa qué? ¿Ya se lo
pidió?
MARIANA
Adios
Norberto.
Mariana
avanza. Edgardo la aprehende entre sus manos.
NORBERTO
¿Hice
algo malo?
MARIANA
Tiene
cinco segundos para
soltarme.
NORBERTO
Usted
siempre dice lo mismo y...
MARIANA
Tres.
NORBERTO
¡Ya!
¡Me voy!
Norberto
se aleja.
CUT
TO:
INT.
DIA. OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
Hernando
mecanografía frente a su computador. Ariadna entra
con
un regalo en sus manos.
ARIADNA
¡Feliz
día del Amor y la
Amistad!
HERNANDO
¿Para
mí?
ARIADNA
Desde
luego.
Hernando
la besa en la boca y abre la caja: una botella de
whisky
Chivas.
HERNANDO
Gracias.
ARIADNA
No
sé usted que pensará de mí,
Hernando,
pero me ha despertado
unos
sentimientos que jamás creí
experimentar
de nuevo.
HERNANDO
¿Amor?
ARIADNA
Quizás.
HERNANDO
Aún
no me he repuesto de la
partida
de Nancy. No creo...
Hernando
guarda la botella en su escritorio.
ARIADNA
No
la deje por ahí; podría
costarle
el puesto.
HERNANDO
No
sé que decir. Usted es casada
y...
ARIADNA
Quisiera
invitarte a cenar mañana
viernes
en la noche.
HERNANDO
Gracias,
pero tengo otro
compromiso.
ARIADNA
¿Con
una mujer?
HERNANDO
Sí...
Necesito conocer a otras
mujeres.
ARIADNA
¿Y
el sábado? Mis hijas toman
clases
de piano hasta el mediodía.
Podríamos
broncearnos junto a la
piscina.
Hernando
sonríe con simpatía.
CUT
TO:
EXT.
ATARDECER. PANORAMA DE BUCARAMANGA.
Las
nubes se deslizan sobre la meseta de Bucaramanga, bajo
los
rayos rojizos de Palonegro.
CUT
TO:
INT.
ATARDECER. APARTAMENTO DE HERNANDO.
Las
manos de Hernando extraen una refractaria con papa
criolla
rostizada.
HERNANDO
Está
hirviendo.
Hernando
avanza hasta el comedor, en donde Mariana permanece
sentada.
Hernando
deposita la refractaria sobre un soporte de madera.
MARIANA
Siempre
he comido frita la papa
criolla.
HERNANDO
Rostizada
es uno de los mejores
manjares
de los Andes. ¿Podría
servirme
el vino?
Mariana
sirve dos copas de una botella de vino previamente
destapada.
Hernando sirve la papa y el gulash.
MARIANA
Las
cepas chilenas son excelentes.
HERNANDO
No
tanto como Las francesas.
MARIANA
¿Es
un cumplido?
HERNANDO
Ahora
que lo dice, sí. Salud.
Brindan.
MARIANA
Es
un cumplido.
(pausa)
Qué
aroma tan delicioso.
HERNANDO
Son
los tomates, la cebolla y los
pimientos
mezclados con los jugos
de
de la carne.
MARIANA
¿Jugos?
HERNANDO
Sangre
y grasa.
(golpe)
Espero
que no sea vegetariana.
MARIANA
Si
lo fuese, dejaría de serlo por
esta
noche.
HERNANDO
(riendo)
¡Que
vergüenza!
MARIANA
Es
en serio.
HERNANDO
Buen
provecho.
Mariana
prueba el gulash y expresa su aprobación con gestos
discretos.
MARIANA
Delicioso.
¿Cómo lo preparó?
HERNANDO
A
fuego lento.
MARIANA
¿Y...?
HERNANDO
El
secreto está en el corte de la
carne.
Se le deja cocinando por
tres
horas, para que se ablande y
disuelva
su grasa en las verduras.
MARIANA
¿Usó
crema de tomate?
HERNANDO
No;
sólo tomates maduros. Es un
pecado
que se vendan enlatados en
un
país en dónde las verduras y
las
frutas se cosechan día a día.
MARIANA
Son
pocos los hombres que saben de
cocina
en Bucaramanga.
HERNANDO
No
lo niego. Esta es todavía una
sociedad
matriarcal.
MARIANA
¿Matriarcal?
Patriarcal querrá
decir.
HERNANDO
La
una se compagina con la otra.
No
puede haber patriarcado sin
matriarcado
y viceversa.
MARIANA
Qué
interesante. ¿Vive sólo?
HERNANDO
Sí;
desde hace un mes.
MARIANA
¿Un
mes apenas?
HERNANDO
Una
mañana me desperté y no
encontré
as mi compañera junto a
mí.
Mariana
asiente con un gesto de extrañeza.
MARIANA
¿Qué
la motivó?
HERNANDO
Una
bruja.
MARIANA
¿Bruja?
HERNANDO
Existen,
¿no es así? Cierto día
Nancy
-ese era el nombre de la
mujer
que amaba-, se encontró con
una
gitana, quien le leyó el
pasado
en su mano con una
precisión
insólita.
MARIANA
¡Ah!
¿Quiere decir una vidente?
HERNANDO
O
una pitonisa. El caso es que
antes
de que su futuro le fuese
revelado,
la gitana le preguntó a
Nancy
qué consideraba más
importante
en su vida, si el
trabajo,
el amor o la salud. Nancy
respondió
inmediatamente que el
trabajo.
La síbila le dijo
entonces
que ella pronto
conseguiría
un buen puesto a costa
de
su amor.
MARIANA
En
otra palabras, a costa suya.
Hernando
asiente con un gesto.
MARIANA
(continua)
¿Y
sucedió? ¿Consiguió un nuevo
trabajo?
HERNANDO
En
Medellín.
MARIANA
¡Qué
coincidencia!
HERNANDO
Será
el destino, serán espíritus
malignos,
no lo sé. El caso es que
he
sufrido a causa de esa
predicción.
MARIANA
Mera
causalidad.
HERNANDO
Nada
es casual, Mariana.
Mariana
deja sus cubiertos sobre la mesa.
MARIANA
Vamos.
HERNANDO
En
serio.
MARIANA
Dígale
eso a quienes sufren.
HERNANDO
Todo
sucede por una causa que no
deseamos
entender. No es casual,
por
ejemplo, el que usted y yo
estemos
vivos, ni el que
subsistamos
segundo a segundo en
un
cuerpo expuesto al deterioro y
a
la enfermedad.
MARIANA
(impaciente)
¡Ah!
Entonces, ¿usted es de los
que
creen en Dios?
HERNANDO
¿Que
quiere usted decir?
MARIANA
Es
una pregunta.
HERNANDO
(serio)
¿Cree
usted en algo?
MARIANA
(perpleja)
Claro;
por supuesto.
HERNANDO
¿En
qué?
MARIANA
En
esta mesa, por ejemplo.
Hernando
golpea la mesa con fuerza.
HERNANDO
Usted
no necesita creer en ella;
es
evidente, ¿no es así? ¿Cree en
algo
increíble? ¿En algo
inmaterial?
MARIANA
(insegura)
No
lo sé.
HERNANDO
¿Cree
en al amor?
MARIANA
Desde
luego; ¿cómo no? Todos
creemos
en él.
HERNANDO
¿Todos?
Tenga en cuenta que nadie
ha
demostrado la existencia del
amor.
Mariana
comprende el razonamiento de Hernando.
MARIANA
No
es necesario. Es algo que se
siente.
HERNANDO
Igual
sucede con Dios.
MARIANA
Pero
yo nunca he sentido a Dios.
HERNANDO
Porque
no ha reconocido a Dios en
el
amor.
MARIANA
(escéptica)
Yo
me refería al dios de las
iglesias.
Al dios que es el opio
del
pueblo.
HERNANDO
Ah,
a ese. Sí, claro, el dios de
las
masas... Aún así, ¿no es
preferible
al opio mismo?
MARIANA
Extraña
manera de pensar.
HERNANDO
Quienes
carecen de amor necesitan
de
un padre que los controle, sea
este
la religión o el estado. Los
opiómanos
florecen en las
sociedades
sin ley o
religión.
MARIANA
Como
francesa me es difícil
aceptar
lo que usted dice,
Hernando.
Por ley nos educamos sin
estudiar
a las religiones.
HERNANDO
¿Será
por eso que jamás ha
reflexionado
sobre ellas?
MARIANA
Francia
fue la primera república
secular
y...
El
teléfono timbra. Hernando se levanta y contesta.
HERNANDO
¿Alo?...
(pálido)
Hola
Nancy. Sí, no... Estoy
comiendo...
Tengo invitados...
Sólo
mi profesora de apreciación
musical...
Usted no la conoce...
No
se preocupe...
Pausa
larga. Mariana lo observa impaciente. Hernando la mira.
HERNANDO
(continua)
Qué
bien... Que pena, pero debo
colgar...
No, claro que no. La
llamó
más tarde... Un momento...
Hernando
deja el auricular sobre la mesa y va hasta su
alcoba.
HERNANDO
(continua)
No
me demoro.
Mariana
suspira impaciente.
Hernando
regresa de su alcoba con papel y lapicero. Retoma el
auricular.
HERNANDO
(continua)
¿Cómo
es?...
Hernando
anota.
HERNANDO
(continua)
Correcto.
Hablamos. Se cuida...
Adiós.
Hernando
regresa a la mesa.
HERNANDO
(continua)
Que
pena con usted Mariana.
MARIANA
No
hay de que disculparse.
HERNANDO
(embarazado)
Era
la mujer de quien hablábamos
hace
unos minutos.
MARIANA
¡Oh!
¿Su antiguo amor?
¿Reapareció?
HERNANDO
No
lo entiendo; y justo en el
momento
que menos lo
esperaba.
Silencio.
MARIANA
Todavía
la quiere, ¿no es así?
HERNANDO
No;
pero...
Silencio.
MARIANA
¿Pero...?
HERNANDO
Me
preocupa.
MARIANA
¿Qué
le dijo?, si se puede saber.
HERNANDO
Me
habló de Medellín; me dice que
es
una ciudad agradable.
MARIANA
Como
todas.
HERNANDO
Parecía
malhumorada.
MARIANA
Se
habrá puesto celosa.
HERNANDO
No
lo creo. Nancy siempre lo quiso
saber
todo.
(observando
a Mariana)
De
cualquier modo, comprobé que no
la
amaba. Por primera vez, después
de
seis semanas, me siento libre.
MARIANA
¿Sabe
lo que pienso?
HERNANDO
¿Sí?
MARIANA
Que
ustedes volverán.
Hernando
bebe de su copa de vino y sonríe a Mariana.
HERNANDO
Jamás.
Mariana
se encoje de hombros en gesto de
escepticismo.
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. ENTRADA AL EDIFICIO DEL APARTAMENTO DE
MARIANA.
Hernando,
al volante, parquea frente a un edificio.
MARIANA
Gracias,
Hernando. He pasado una
noche
muy especial.
HERNANDO
Discúlpeme
por esa llamada.
MARIANA
Creí
que un santandereano jamás se
disculpaba.
HERNANDO
(riendo)
Alguien
tiene que empezar a
hacerlo.
MARIANA
No
hay nada que disculpar.
HERNANDO
Debí
haber sido más breve.
MARIANA
Carece
de importancia. Por lo
demás,
usted no es un hombre
descortés.
HERNANDO
No
lo soy en comparación a
Norberto.
Mariana
gesticula embarazada.
MARIANA
Creí
que nunca me lo preguntaría.
HERNANDO
(pausa)
¿Fue
su novio?
MARIANA
Por
sólo quince días. Un hombre
que
sufre de excesos de
masculinidad.
No me deja en paz.
Tiene
un auto de caución.
HERNANDO
Debió
haber llamado a la policía
entonces.
MARIANA
Lo
haré cuando sea
necesario.
HERNANDO
¿Es
verdad que trabaja para los
paramilitares?
MARIANA
No
lo sé ni me interesa saberlo.
Hernando
la observa. Mariana lo observa.
MARIANA
(continua)
Adiós.
HERNANDO
Espero
que nos veamos pronto.
Mariana
lo besa en la mejilla...
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. ENTRADA AL EDIFICIO DEL APARTAMENTO DE
MARIANA.
Desde
la esquina Norberto y DOS HOMBRES observan a Mariana
besar
a Hernando en la mejilla.
NORBERTO
¡Ma-ma-ma-ma-malparido!
Norberto
avanza, portando una varilla en sus manos, pero es
detenido
por los dos hombres.
HOMBRE
1
No
es el momento.
HOMBRE
2
(susurrando
con ira)
Ya
verá como lo arreglaremos,
parce.
Norberto
observa con odio, agitado.
Hernando
se marcha en su auto.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. APARTAMENTO DE HERNANDO.
Hernando
duerme semidesnudo.
El
teléfono timbra. Hernando enciende la luz y contesta el
teléfono.
HERNANDO
¿Aló?
NANCY
(O.S.)
(con
acento alegre)
Hernando.
HERNANDO
¡Nancy!
¿Está bien? ¿Qué hora es?
Hernando
toma su celular y lo observa.
HERNANDO
(continua)
Las
cuatro de la madrugada.
NANCY
(O.S.)
No
puedo dormir. He estado
pensando
en nosotros.
HERNANDO
¿Cómo?
NANCY
(O.S.)
Tal
vez usted pueda venir a
Medellín
después de todo. No
ahora,
pero en seis meses.
HERNANDO
¿Habla
en serio?
NANCY
(O.S.)
Entre
tanto puede venir aquí.
Pasaremos
un fin de semana juntos.
HERNANDO
Usted
está drogada.
NANCY
(O.S.)
Hablo
en serio.
Hernando
cuelga el teléfono y se acuesta a dormir. El
teléfono
timbra.
HERNANDO
¡No
puede ser!
Hernando
lo descuelga.
HERNANDO
(continua)
Nosotros
ya terminamos. ¡Adiós!
Se
escucha el llanto de Nancy a través del auricular.
Hernando
cuelga, suspira y desconecta el teléfono.
Apaga
la luz y se acuesta en la cama.
CUT
TO:
EXT.
AMANECER. PAN DE AZUCAR.
El
sol nace sobre las montañas de Pan de Azúcar. Sonido de
aves.
CUT
TO:
INT.
AMANCER. APARTAMENTO DE HERNANDO.
Una
mano femenina abre la puerta.
Nancy
avanza desnuda a lo largo del apartamento.
Se
acuesta junto al cuerpo que yace en la cama.
Dos
manos se entrelazan.
Nancy
se mueve lasciva sobre el cuerpo del hombre que yace en
la
cama.
Lentamente
se descubre el rostro en éxtasis de Norberto.
NORBERTO
(a
la cámara)
¿Cómo
está el amigo Tatareto?
En
el mismo sitio Hernando se despierta sobresaltado en su
cama.
Su rostro es sudoroso. No hay nadie a su alrededor.
Hernando
se sienta alicaído sobre el borde de su cama.
CUT
TO:
INT.
DIA. COCINA DE LA CASA DE ARIADNA.
Ariadna,
en bata de seda, sentada frente a un comedor de
vidrio,
toma una taza de café.
Sus
ojos observan el reloj de pared: son las diez de la
mañana.
Ariadna
descansa su cráneo sobre la palma de su mano
izquierda.
Observa en la ventana a un pájaro de pecho
amarillo
que fisgonea y se atreve a comer de una torta recién
preparada.
Suena
el timbre.
Ariadna
se levanta malhumorada.
El
pájaro vuela espantado.
CUT
TO:
INT.
DIA. SALA DEL APARTAMENTO DE ARIADNA.
Ariadna
avanza en pos de Hernando.
ARIADNA
Lo
esperaba a las ocho. Creí que
no
vendría.
HERNANDO
Tuve
una mala noche; con
pesadillas.
ARIADNA
¿Ya
se desayunó?
HERNANDO
¿Está
sola?
ARIADNA
Hasta
las doce.
Hernando
la observa fijamente por un instante. Entonces la
besa
apasionadamente. Ariadna corresponde. Ambos se dejan
caer
en el sofá.
Hernando
se desviste. Ariadna lo imita jadeante.
CUT
TO:
EXT.
DIA. PISCINA DE LA CASA DE ARIADNA.
Agua
tranquila de piscina. Ariadna, en bikini, corta el agua
con
su cuerpo.
ARIADNA
(resurgiendo)
No
está tan fría. ¿Va a
entrar?
Hernando,
en traje de baño, toma un vaso de whisky al borde
de
la piscina.
HERNANDO
Más
tarde; sus hijas están por
llegar.
ARIADNA
Podríamos
jugar todos en el agua.
HERNANDO
Sería
imprudente.
Ariadna
sale del agua, toma una toalla y se seca.
HERNANDO
(continua;
pausa)
A
veces me siento como si fuera su
papá.
ARIADNA
Por
favor, no. Con uno me basta.
HERNANDO
Usted
poco me habla de él.
ARIADNA
Usted
poco me habla de su mamá.
HERNANDO
La
visito una vez a la semana.
ARIADNA
¿Y
su padre?
HERNANDO
De
vez en cuando. Pero no soy un
mal
hijo. No les guardo rencor.
Escuchan
el timbre de la casa.
ARIADNA
Llegaron.
Ariadna
camina a lo largo del patio.
Hernando
la observa.
Ariadna
voltea su rostro, sonríe y vuelve la cara.
SARA
y FABRIANA, niñas de 6 y 7 años respectivamente, avanzan
y
abrazan a Ariadna. ELCIRA, su niñera sexagenaria, se
detiene
a sus espaldas.
SARA
¡Hola
Mami!
FABRIANA
¡Mami!
ARIADNA
¿Como
les fue esta mañana, mis
amores?
SARA
Aprendimos
a tocar "Para Elisa".
FABRIANA
A
cuatro manos.
SARA
¡Vamos
a la sala!
FABRIANA
¡Sí!
Vamos y nos escucha.
SARA
A
mí primero.
FABRIANA
¡No!
¡A mí!
Hernando
las observa con ternura a espaldas de Ariadna.
ARIADNA
Ahora
no puedo; estoy en bikini.
(a
Elcira)
Elcira,
¿podría servirnos el
almuerzo
afuera?
ELCIRA
(malhumorada)
¿Junto
a esta piscina?
Ariadna
observa una mesa de plástico.
ARIADNA
Sobre
esa mesa, por favor.
Sara
abraza a Ariadna.
SARA
(susurrando
al oído
de
Ariadna)
¿Y
quién es él?
ARIADNA
Les
presento a Hernando, un colega
de
mi trabajo.
Fabriana
se acerca a él.
FABRIANA
Mucho
gusto, Fabriana.
Fabriana
lo besa en la mejilla.
HERNANDO
Qué
nombre tan bonito. El gusto es
mío.
(a
Sara)
¿Y
cuál es su nombre?
SARA
Sara.
HERNANDO
(a
Ariadna)
Son
encantadoras.
FABRIANA
¿Es
usted arquitecto?
HERNANDO
Sí.
¿Cómo lo sabe?
FABRIANA
Todos
los colegas de trabajo de mi
mamá
lo son.
HERNANDO
¿Y
conoce a muchos?
FABRIANA
Sólo
a Rafael, y a usted.
ARIADNA
(rápidamente)
Hernando
toca el piano.
SARA
(interesada)
¿De
veras?
HERNANDO
Sólo
dos o tres piezas.
FABRIANA
¿Por
qué no nos interpreta algo?
SARA
¡Sí!
¡Sí! ¡Qué toque!
ARIADNA
Después
de almuerzo. Pero, ¿no
piensan
vestir algo más cómodo?
FABRIANA
¿Vestido
de baño?
ARIADNA
Podrían
jugar con Hernando.
SARA
¡Yo
me cambio!
FABRIANA
¡Yo
también!
Ambas
entran corriendo a la casa.
ARIADNA
Usted
les cayó muy bien.
Ariadna
se dirige a una mesa junto a la piscina; Hernando la
sigue.
HERNANDO
(meditabundo)
Son
adorables.
ARIADNA
(orgullosa)
Son
mis hijas.
Se
sientan.
HERNANDO
(grave)
Y
de Efraín.
ARIADNA
¿Qué
ocurre?
HERNANDO
¿Quién
es Rafael?
ARIADNA
(condescendiente)
Un
antiguo compañero de la
universidad.
Silencio.
HERNANDO
Los
niños lo comprenden todo. ¿No
cree
que sospechen?
ARIADNA
(susurrando)
Sólo
me preocupa Elcira.
Elcira
entra con rostro adusto y extiende un mantel sobre la
mesa.
ARIADNA
(continua)
¿Se
comportaron bien con la
maestra.
Elcira?
ELCIRA
Sara
le levantó la voz a doña
Isabel
dos veces.
ARIADNA
(despreocupada)
¡Qué
impertinencia!
ELCIRA
Cuánto
quisiera que el doctor
estuviera
con nosotros.
Ariadna
sonríe forzada. Hernando observa a ambas mujeres.
Elcira
lo observa inquisitivamente.
CUT
TO:
INT.
DIA. COCINA DE LA CASA DE ARIADNA.
Elcira
lava los platos. Hernando entra un tanto perplejo.
HERNANDO
Discúlpeme.
¿En dónde se guardan
las
botellas de whisky?
ELCIRA
¿No
lo sabe?
HERNANDO
(sonriente)
No.
ELCIRA
Creí
que había pasado la mañana en
esta
casa.
Hernando
la observa irritado.
HERNANDO
Usted
está siendo un tanto
maleducada
ELCIRA
El
maleducado es usted, discúlpeme
que
se lo diga. El señor Efraín y
la
señora Ariadna conforman una
pareja
felizmente casada...
HERNANDO
Por
conveniencia.
ELCIRA
¿Quién
se lo dijo?
HERNANDO
Ariadna.
ELCIRA
¿Y
usted le cree?
HERNANDO
Es
su patrona.
ELCIRA
Usted
ha encendido una llama en la
señora
Ariadna, y, para bien o
para
mal, sólo usted puede
apagarla.
Si no lo hace dos
inocentes
sufrirán en la
conflagración.
SARA
(V.O.)
¡Hernando!
HERNANDO
¡Voy!
ELCIRA
Al
fondo del pasillo a la
izquierda.
Hernando
se aleja.
CUT
TO:
INT.
DIA. SALA DEL APARTAMENTO DE ARIADNA.
Hernando
interpreta al piano un fragmento de "La Marcha
Turca"
de Mozart acompañado por las palmas de Sara y
Fabriana.
ARIADNA
¡Bravo!
¡Bravísimo!
HERNANDO
¡Vamos!
Es apenas la
interpretación
de un diletante.
FABRIANA
¿Qué
es un diletante?
HERNANDO
Alguien
que toma el arte como un
mero
pasatiempo.
ARIADNA
En
tal caso todos los artistas lo
son.
HERNANDO
Eso
cree la mayoría de la gente de
esta
ciudad de comerciantes y
danzantes.
ARIADNA
¿Quiénes?
HERNANDO
Aquellos
que entran en pánico
cuando
uno de sus pupilos se
inclina
hacia una profesión que no
sea
ni el comercio, ni la política
ni
la medicina.
ARIADNA
¿No
es el arte un pasatiempo?
HERNANDO
No,
no lo es.
Hernando
interpreta unos acordes de la marcha fúnebre de
Chopin
pero se detiene casi de inmediato al observar sobre el
piano,
frente a él, una foto de Ariadna junto a EFRAIN -un
hombre
de bigote de cincuenta años-, Sara y Fabriana.
FABRIANA
(O.S.)
Usted
no me gusta.
Hernando
observa el rostro hostil de Fabriana. Ariadna la
abraza.
ARIADNA
Hernando
es un caballero. ¿Por qué
no
te gusta mi amor?
FABRIANA
Porque
él no está de acuerdo con
usted.
HERNANDO
Discúlpenme.
Olvide un compromiso.
Tengo
de irme de inmediato.
Hernando
se levanta. Ariadna lo sigue.
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. PATIO FRENTE A LA HACIENDA DE ARIADNA.
Hernando
va a entrar a su automóvil, pero es interceptado por
Ariadna.
HERNANDO
Cometimos
un error, Ariadna.
ARIADNA
(nerviosa)
No
puedes abandonarnos así, en
medio
de la noche. Fabriana se
disculpará.
HERNANDO
No
es eso, usted lo sabe. Sara y
Fabriana
lo sabrán tarde o
temprano,
y... usted es una mujer
casada.
ARIADNA
Es
demasiado peligroso para que
maneje
a esta hora.
Hernando
descubre a espaldas de Ariadna el rostro de Elcira.
Ariadna
se voltea.
ARIADNA
(continua;
a Elcira)
¡Elcira!
¿Ya recogió el servicio?
ELCIRA
Toda
está en orden, mi señora.
Hernando
aprovecha y entra al auto. Lo enciende ante el
rostro
suplicante, bañado en lágrimas, pero controlado de
Ariadna.
Hernando
la mira una vez más antes de que su auto se pierda
en
la oscuridad.
CUT
TO:
EXT.
AMANECER. MIRADOR DE PALONEGRO.
La
luz cálida del amanecer se cierne sobre la ciudad de
Bucaramana.
Norberto, fumando un cigarrillo, la observa con
rostro
demacrado por el cansancio. Detrás de él un auto
aparca
junto al auto de Norberto. De éste dos pasajeros se
apean:
Pedro y Juan.
NORBERTO
Creí
que no iban a venir.
PEDRO
Recibimos
una llamada del doctor
Alzate.
NORBERTO
(inquieto)
¿En
horas de la madrugada?
¿Ocurrió
algo?
PEDRO
Nada
que se nos salga de las manos.
NORBERTO
Tenemos
seis horas para preparar
este
golpe.
JUAN
De
eso queríamos hablarle.
NORBERTO
(ignorando
el
comentario
de Juan)
A
las doce en punto el Tatareto y
Mariana
llegarán al restaurante
"La
Niebla". Yo entraré y, de un
modo
gentil, le pediré a mi mujer
unos
breves momentos de
conversación.
Sé que Mariana
accederá.
Ustedes entrarán
entonces
a descargar sus
proyectiles
contra ese malparido.
JUAN
Suena
perfecto, pero...
NORBERTO
Es
perfecto; sólo tenemos que
estar
seguros del restaurante al
que
van a ir.
PEDRO
Hoy
nos enteramos de que Hernando
Villanueva
es intocable.
NORBERTO
¿Cómo?
JUAN
El
tatareto es pariente del doctor
Alzate.
NORBERTO
¿Está
seguro?
PEDRO
El
doctor Alzate nos lo acaba de
decir.
Norberto
jadea anonadado, arroja el cigarrillo contra el piso
y
patea una piedra.
NORBERTO
¡Maldita
sea! ¿Y cómo se enteró?
Pedro
y Juan lo miran en silencio.
NORBERTO
(continua)
Alguno
de ustedes se lo dijo.
PEDRO
Usted
sabe que siempre hacemos
averiguaciones
sobre cada
revoltoso.
JUAN
No
somos asesinos, Norberto.
Norberto
asienta con un gesto.
NORBERTO
Pueden
irse.
Pedro
y Juan se miran entre sí.
PEDRO
El
doctor Alzate desea verlo.
NORBERTO
¿Para
qué?
PEDRO
Quiere
advertirle personalmente de
que
no cometa una tontería.
Norberto
suspira contrariado.
NORBERTO
Muy
bien. Allá estaré.
PEDRO
¿Cuándo?
NORBERTO
Hoy
en la tarde.
Pedro
y Juan regresan a su automóvil. Norberto continua
observando
la ciudad. De repente toma su celular y marca.
NORBERTO
(continua)
¿Mariana?...
No... Sólo quería
prevenirle
sobre el tatareto...
Está
saliendo con una mujer
casada...
CUT
TO:
EXT.
DIA. RESTAURANTE CAMPESTRE.
Hernando
y Mariana almuerzan de vista a un colina campestre
entrecubierta
por la niebla.
MARIANA
Norberto
y yo somos polos
opuestos,
pero la soledad es como
un
desierto, en donde me apegamos
a
la primera persona que nos
ofrezca
abrigo.
HERNANDO
Es
mejor vivir solo que mal
acompañado.
MARIANA
Habla
como si estuviera libre de
culpa.
Hernando
la mira pensativo.
MARIANA
(continua)
¿Es
verdad que usted está
saliendo
con una mujer casada?
HERNANDO
¿Quién
se lo dijo?
MARIANA
No
hay de que avergonzarse.
Hernando
suspira un tanto embarazado.
HERNANDO
¿Me
creerá si le digo que esa
relación
ya terminó?
CUT
TO:
EXT.
DIA. FRENTE A UN RESTAURANTE CAMPESTRE.
Norberto
observa a Hernando y a Mariana salir del restaurante
y
dirigirse a su auto aparcado.
Norberto
avanza arremangándose los puños de su camisa.
NORBERTO
(a
Hernando)
¿Por
qué no deja en paz a mi
mujer,
Tatareto?
MARIANA
¡Norberto!
HERNANDO
Parece
que usted ha estado
espiándome
últimamente.
NORBERTO
Usted
no respeta a las mujeres.
HERNANDO
¿Un
pobre matón tal vez?
Norberto
lo ataca. Hernando recibe un golpe en la cabeza,
pero
apuñetea a su vez a su rival en la nariz. Norberto grita
y
sangra profusamente. Entonces desenfunda su pistola...
Su
mano queda inmovilizada ante el ruido de las carabinas de
Pedro
y Juan, quienes le apuntan a la cabeza. JOEL, un joven
rubio
de 19 años que viste una camisa de seda roja y de
cuello
abierto toma el arma de Norberto en sus manos, la
guarda
y saluda a Hernando con un apretón de manos.
JOEL
¿Cómo
está primo?
HERNANDO
Joel...
JOEL
Discúlpelo.
Norberto es un
guardaespaldas
eficiente; anda un
tanto
despechado por estos días.
A
un gesto Pedro y Juan conducen a Norberto a un automóvil.
HERNANDO
Quería
matarme.
JOEL
Olvídense
de lo que han visto. Les
prometo
que nadie volverá a
molestarlos.
(pausa)
Hernando;
salúdeme a mi tía.
Hernando
lo mira confundido.
HERNANDO
¿A
quién?
JOEL
(riendo)
A
mi tía.
(a
Mariana)
Nunca
le gustaron las armas.
Chiao.
Joel
se aleja.
CUT
TO:
EXT.
DIA. AUTO DE HERNANDO.
Mariana
maneja; Hernando la acompaña portando una bolsa de
hielo
sobre su mejilla derecha.
MARIANA
(tras
una larga pausa)
¿A
cuántos paramilitares conoce?
HERNANDO
A
ninguno.
Mariana
lo observa con escepticismo.
HERNANDO
(continua)
Joel
Alzate es mi primo; lo veo
muy
de vez en cuando.
MARIANA
¿Alzate?
HERNANDO
Ese
es su apellido.
MARIANA
¿Es
usted pariente del Doctor
Enrique
Alzate? ¿El infame jefe
paramilitar?
HERNANDO
Sí,
es mi tío.
MARIANA
Las
ONGs lo acusan de haber
cometido
varias matanzas.
HERNANDO
Usted
me habla como si yo fuera el
culpable.
MARIANA
Claro
que no lo es, pero es
precisamente
a causa de ese
parentesco
que usted continua
vivo.
¿Y Norberto? ¿Qué harán con
él?
Hernando
arruga su rostro en señal de ignorancia.
CUT
TO:
INT.
DIA. OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
Hernando,
con un ojo amoratado, diagrama un plano sobre su
mesa
de trabajo.
Opuesto
a él, Ariadna lo observa fijamente en tanto que sus
manos
sostienen otro plano ya acabado sobre otra mesa de
trabajo.
Hernando
la observa y desvía su mirada hacia el reloj de
pared:
las once y cincuenta.
Ramiro
entra portando varias facturas.
RAMIRO
(a
Hernando)
¿Ya
tiene los planos?
HERNANDO
Los
tendré trazados para mañana en
la
noche.
RAMIRO
(irritado)
¡Maldita
sea! ¿Como puede ser tan
iluso?
¿Tan descarado? ¡Los
necesitamos
ya! ¡Hoy!
HERNANDO
Me
disculpará, pero...
Ramiro
observa el ojo amoratado de Hernando.
RAMIRO
(interrumpiéndolo)
¿Porqué
tiene el ojo así?
HERNANDO
Me
caí.
RAMIRO
Usted
estuvo en una trifulca.
HERNANDO
No...
RAMIRO
¿Está
usted ebrio?
Hernando
observa a Ramiro y a Ariadna, quien sonríe
triunfante.
Hernando suspira.
HERNANDO
No
es lo que usted piensa.
RAMIRO
Quiero
ver esos planos esta noche.
CUT
TO:
INT.
DIA. MANSION DEL DOCTOR ALZATE.
TRES
ADOLESCENTES y DOS JOVENES caminan junto a una piscina
animados
por un trío vallenato que interpreta una tonada en
boga.
Al
extremo opuesto Norberto, de rostro lívido y amoratado por
los
golpes de la riña de la víspera, compadece de pié entre
las
humanidades de Pedro y Juan.
ALZATE
(O.S.)
Según
me dijeron la hembra en
cuestión
tiene un auto de caución
contra
usted.
El
doctor ALZATE, un hombre alto ataviado en bata de baño, de
cabellos
grises y ojos ensombrecidos se encuentra arrellanado
en
una poltrona de cuero.
A
sus costados DOS ADOLESCENTES en bikini le hacen el
manicure
y el pedicure simultáneamente.
NORBERTO
¡Si,
claro! Mariana lo hizo en un
momento
de furia. ¡Usted sabe como
son
las mujeres, doctor Alzate
Hacia
la derecha hay un sillón de plástico, en el cual Joel,
en
traje de baño, se encuentra arrellanado con un cigarrillo
encendido
en una de sus manos.
A
su costado UN MESERO le prepara un whisky de un bar
plateado
de ruedas.
Alzate
se arrellana en un sillón.
ALZATE
Porque
las conozco se lo digo.
Alzate
sonríe displicente a una de las adolescentes, quien a
su
vez sonríe seductora.
ALZATE
(continua)
¿Cuándo
te vas a casar preciosa?
ADOLESCENTE
1
En
unos veinte años, patrón.
Alzate
le acaricia el rostro; la adolescente le muerde
juguetonamente
su dedo y se lanza a la piscina. Alzate
carcajea.
ALZATE
(grave
repentinamente,
a
Norberto)
Ella
no desea verlo.
NORBERTO
(bufonesco)
No
me asuste, patrón. También le
habrán
dicho que ya nos hemos
visto
en varias ocasiones, y que
Mariana
jamás, óigame, jamás, ha
llamado
a la policía.
Alzate
observa su reloj.
ALZATE
Ya
es hora de que le pongamos los
puntos
a las ies, Norberto.
(grave)
A
partir de hoy usted será
responsable
del bienestar de mi
sobrino...
Y si algo le ocurre a
Humberto,
así sea un accidente de
tránsito,
o una a caída en una
zanja
sobre la acera, usted
responderá
con sangre.
Norberto
pasa saliva.
ALZATE
(continua;
alto)
¿Comprende
lo que le digo?
NORBERTO
(energúmeno)
¡Él
no es de los nuestros!
La
música cesa repentinamente; todas las miradas recaen sobre
Alzate.
JOEL
(O.S.)
Y
a usted, ¿quien le pidió su
opinión?
NORBERTO
(a
Alzate)
El
tatareto es un extraño, doctor.
¡Un
malparido que ni tan siquiera
viene
a visitarlo!
Alzate
lo observa fríamente.
Joel
se levanta y con rapidez toma el rostro de Norberto
entre
una manos, a la par que coloca una navaja sobre su
garganta.
Norberto gime y abre sus ojos aterrorizado.
JOEL
Vuelva
a insultar a un miembro de
mi
familia y le corto la orta.
Joel
corta la mejilla de Norberto, quien cae al suelo
aullando
de dolor, sangrando profusamente.
Joel
toma una toalla, limpia con ella su navaja sangrante y
la
arroja a Norberto, quien de inmediato la usa para
presionar
su mejilla.
NORBERTO
Perdóneme,
yo...
Joel
hace un gesto al mesero, quien conduce a Norberto hacia
la
casa.
ALZATE
Es
claro que no podemos dejarlo
sólo
por estos días.
JOEL
Yo
mismo lo supervisaré. Noche y
día.
Alzate
lo observa perplejo.
ALZATE
Junto
con Pedro y Juan.
Pedro
y Juan asienten con un gesto.
JOEL
De
acuerdo.
ALZATE
Entre
tanto haré las diligencias
necesarias
para movilizar a ese
sicótico
a la jungla.
CUT
TO:
INT.
DIA. OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
Ariadna
ordena sus pertenencias, apaga una luz y observa a su
alrededor.
Sus ojos se detienen sobre el reloj de pared: las
doce
y cuarto.
Entonces
avanza con decisión hacia el escritorio de Hernando.
Abre
un cajón y extrae de éste la botella de whisky que le
obsequiase
días atrás.
Mira
a su alrededor y se dirige hacia la sala de baño.
CUT
TO:
INT.
DIA. BAÑO DE LA OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
Ariadna
entra al baño y abre las llaves del lavabo.
Abre
la botella de whisky y, con mirada impasible, la vierte
en
la corriente de agua.
CUT
TO:
INT.
DIA. OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
Hernando
traza febrilmente un plano de arquitectura. Ariadna
lo
observa desde la ventana de la oficina de Ramiro.
CUT
TO:
INT.
DIA. OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
El
reloj da la una y cuarentaicinco.
La
silla frente al escritorio de Hernando permanece vacía.
Sobre
esta se observa una mano de cerámica con lápices:
detrás
de esta la puerta de la oficina de Ramiro. Desde la
lejanía
se escucha una voz:
RAMIRO
(O.S.)
¡No
puedo permitirlo!
La
puerta de la oficina de Ramiro se abre repentinamente. Su
figura
avanza a grandes pasos hacia el escritorio. Ariadna lo
sigue.
ARIADNA
¡No
puede despedirlo ahora!
Ramiro
llega al escritorio de Hernando y comienza a abrir sus
cajones
uno por uno.
RAMIRO
¿En
qué cajón?
ARIADNA
El
segundo a la derecha.
Ramiro
lo abre y encuentra una botella de whisky vacía...
CUT
TO:
INT.
DIA. OFICINA DE RAMIRO.
Ariadna
observa a Hernando desde la ventana a la par que
vierte
el café negro y ahumante de una jarra de vidrio en un
mug
variopinto.
RAMIRO
(O.S.)
¿Y
desde cuándo lo sabe?
Ariadna
deposita la jarra sobre la base de una cafetera.
ARIADNA
Desde
hace unos veinte días.
Ramiro,
sentado frente a su escritorio, estudia con aire
severo
la botella de whisky que Ariadna acaba de vaciar.
RAMIRO
¿Y
por qué me lo dice hasta
ahora?
ARIADNA
Creí
que era una crisis pasajera.
Su
mujer lo abandonó para...
RAMIRO
Sí,
ya lo sé.
ARIADNA
El
despecho lo ha llevado al
alcohol.
RAMIRO
(iracundo)
¿El
despecho? Ariadna... yo sé que
usted
es una mujer compasiva, pero
este
es un negocio, no un
consultorio
de psiquiatría, en
cual
prescribimos bebidas
alcohólicas
a cualquier majadero
incapaz
de sobreponerse a las
maniobras
de una arpía.
ARIADNA
Hernando
se merece una oportunidad.
RAMIRO
¿A
qué costo? ¿Y con una botella
en
su escritorio?
ARIADNA
Si
piensa despedirlo, no lo
defenderé.
Pausa.
RAMIRO
¿Ha
pensado en quien podría
reemplazarlo?
ARIADNA
Rafael
podría volver.
Ramiro
la observa estupefacto.
RAMIRO
¿Rafael
Fuentes? Creí que la había
acosado
sexualmente.
ARIADNA
No
lo he olvidado, pero creo que
mi
reacción fue un tanto
exagerada.
Ramiro
observa a Hernando a través de la división de oficina.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
Hernando
traza un plano apresuradamente.
Ramiro,
portando la botella de whisky vacía, apaga la luz de
su
oficina y cierra la puerta con llave.
Mira
al reloj de pared: las once y media.
Avanza
hacia Hernando.
RAMIRO
¿Cómo
va?
HERNANDO
(satisfecho)
Es
el último plano. Acabaré en
media
hora.
RAMIRO
(frío)
¿Es
este el modo de enmendar su
falta
de profesionalismo?
Ramiro
enseña la botella de whisky. Hernando lo observa
extrañado.
RAMIRO
(continua)
La
encontré hoy al mediodía en su
escritorio.
Hernando
intenta comprender.
HERNANDO
Sí;
fue un regalo.
(bromeando)
Debió
invitarme.
RAMIRO
¿Cómo?
HERNANDO
A
tomárnosla.
RAMIRO
Tendremos
que despedirlo,
Hernando.
Hernando
deja de trazar su plano.
HERNANDO
(comprendiéndolo)
Fue
Ariadna quien me denunció,
¿verdad?
SEB78
No
importa quien lo haya hecho.
HERNANDO
¡Fue
ella quien me regaló esa
botella!
RAMIRO
(dudando)
¿Ha
habido algo entre ustedes dos?
HERNANDO
No
puedo responderle.
RAMIRO
De
ser así usted podría acusarla
de
acoso sexual.
Hernando
se levanta iracundo y sale.
RAMIRO
(continua)
¡Hernando!
¡Mañana debe...!
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. PATIO FRENTE A LA HACIENDA DE ARIADNA.
Hernando
toca a la puerta de la casa insistentemente. Elcira
abre
la puerta.
HERNANDO
Hola
Elcira...
ELCIRA
Pero,
¿quién se ha creído?
ARIADNA
(O.S.)
¿Quién
es?
Hernando
presiona la puerta y entra a la casa.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. HACIENDA DE ARIADNA.
Hernando
entra a la sala de la casa, en donde Ariadna juega
un
solitario de naipes.
Elcira
lo sigue.
ELCIRA
(a
Ariadna)
¿Desea
que llame al celador?
ARIADNA
¡Hernando!
Es casi la medianoche.
(a
Elcira)
No
hace falta. Vea si las niñas se
despertaron.
ELCIRA
No
alcanzar a oir el timbre desde
sus
cuartos.
ARIADNA
De
cualquier modo, vaya y
cerciorese.
Elcira
se retira observando a Hernando como un perro guardián
que
alejan de su presa.
HERNANDO
¿Por
qué vació la botella de
whisky?
ARIADNA
¿Yo?
¿De qué me habla?
HERNANDO
No
es necesario que lo disimule.
ARIADNA
¡Ah!
¿Ramiro decidió entonces
despedirlo?
HERNANDO
Usted
me tendió una celada.
Ariadna
rodea su cuello con sus brazos.
ARIADNA
Podría
intervenir a su favor, si
eso
es que usted quiere.
HERNANDO
Dígale
que fue usted quien me
regaló
la botella.
ARIADNA
¿Algo
más?
Hernando
la besa furiosamente.
ARIADNA
(continua;
susurrando)
¿Quieres
hacerme el amor, verdad?
Eso
es lo que quieres. Para eso
viniste.
Hernando
la separa con fuerza y la arroja sobre el diván.
Ariadna
carcajea. Hernando alcanza la puerta y huye.
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. TERRAZA DEL APARTAMENTO DE JOEL.
Sobre
una terraza de cara a Bucaramanga, Joel, Pedro, Juan y
Norberto
juegan veintiuna al naipe alrededor de una mesa
redonda,
sobre la cual, respectivamente, frente a cada
jugador,
reposan la sota de bastos, el dos de bastos, el
cinco
de copas y el as de copas.
Joel,
como tallador, mantiene un monto de cartas frente a sí.
Sendos
billetes de cien dólares reposan frente a Juan, Pedro
y
Norberto.
Pedro
y Joel se observan mutuamente con desconfianza.
PEDRO
Carta.
Joel
arroja la sota de copas.
JOEL
Doce
por fuera.
PEDRO
Carta.
Joel
arroja el caballo de oros. Pedro expresa su frustración
con
un gesto. Joel toma su billete.
JOEL
Cien
dólares más para la casa.
JUAN
(O.S.)
Carta.
Juan
lo observa. Joel arroja el siete de espadas.
JOEL
Doce
por fuera.
Juan
enseña su tercera carta: el rey de copas.
JUAN
Volé.
Joel
toma su billete.
JOEL
¿Qué
dice Norberto?
NORBERTO
Planto.
Joel
lo observa con asombro.
JOEL
Once
por fuera. Al parecer tiene
veintiuna...
a menos que quiera
engañarme.
Joel
voltea su carta y la dispone junto a su sota: el seis de
espadas.
JOEL
(continua)
Planto.
Norberto
lo observa con ojos encendidos. Joel voltea su
carta:
el dos de espadas. Joel sonríe complacido.
JOEL
(continua)
Sabía
que estaba disimulando.
NORBERTO
Me
retiro.
JOEL
¡Vamos!
¿No recibió veinte mil
dólares
el mes pasado?
NORBERTO
Hace
seis meses.
JOEL
Le
puedo prestar plata si quiere.
PEDRO
Olvídelo.
JOEL
Después
de todo, mi padre remunera
bien
a quienes trabajan en el
Putumayo.
Norberto
lo observa perplejo.
NORBERTO
(horrorizado)
¿La
jungla?
JOEL
A
menos que usted quiera dedicarse
a
lustrar botas en el parque
Santander.
Joel,
Juan y Pedro carcajean al unísono.
Norberto
los mira, luego observa el revólver en la cintura de
Juan.
De
un movimiento felino, Norberto toma su pistola y dispara
sobre
la frente de Pedro, quien cae fulminado al piso.
Entonces
apunta a Joel, quien ya le apunta con una pistola.
Ambos
disparan a la par que se arrojan al piso en busca de
protección.
Juan
patea el brazo de Norberto, haciéndole desprender su
revólver.
Norberto
patea a Juan, haciéndolo caer; entonces se arroja
fuera
de la terraza.
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. PARQUE DE BUCARAMANGA.
Norberto
salta de la terraza a la rama de un árbol, de la
cual
se descuelga torpemente hasta caer al suelo. Entonces se
toma
su brazo, el cual sangra profusamente. Un disparo suena
sobre
su cabeza; Norberto ve a Joel disparándole.
Norberto
huye a lo largo de la calle.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. TERRAZA DEL APARTAMENTO DE JOEL.
Joel
se deja caer sobre una silla a la par que coloca su mano
sobre
su pecho herido.
Juan
habla por un celular a la par que sostiene a Joel entre
sus
brazos.
JUAN
¡Envíen
una ambulancia de
inmediato!
JOEL
(jadeante)
Avísenle
a...
Joel
se desmaya. Juan lo sacude.,
JUAN
Patrón...
¡Patrón!
CUT
TO:
INT.
NOCHE. TERRAZA DEL APARTAMENTO DE MARIANA.
Sentado
en una silla de aluminio fundido, Hernando recibe una
taza
de café humeante de Mariana, quien, vistiendo shorts y
camiseta,
se sienta junto a él.
MARIANA
¿Y
no piensa regresar a su
oficina?
HERNANDO
Mañana
en la tarde.
MARIANA
¿Y
el proyecto? ¿No debe
presentarse
mañana al mediodía?
Hernando
bebe de su taza pensativo.
HERNANDO
Si
quieren deshacerse de mí, no
hay
razón para que me sacrifique
por
ellos.
MARIANA
No
deje que la ira intervenga en
su
vida profesional.
HERNANDO
¿Qué
me aconseja?
MARIANA
Hable
con su jefe en la mañana.
Dígale
la verdad. Y hágalo en
presencia
de Ariadna.
HERNANDO
(exasperado)
¡Qué
arpía! ¿Cómo pude haberme
enredado
con ella?
MARIANA
No
hay razón para arrepentirse.
HERNANDO
Me
precipité... Me precipité...
Debí
haber esperado a...
MARIANA
¿A
quién?
Pausa.
Hernando observa el cielo: la luna surge entre las
nubes.
Se escucha el Claro de Luna de Beethoven. Hernando
baja
su mirada y observa a Mariana con dulzura.
HERNANDO
A
quien verdaderamente amaba... A
quien
todo lo comprende sin
reproche...
Mariana
lo observa anhelante.
HERNANDO
(continua)
A
quien estremece mis entrañas...
como
un ave trémula, víctima de...
Hernando
la besa. Mariana sonríe ruborizada. Se besan.
DISSOLVE
TO:
INT.
NOCHE. SALA DEL APARTAMENTO DE MARIANA.
La
música de la escena anterior continua. Diseminadas a lo
largo
de la sala, sobre un tapete blanco, yacen las prendas
de
vestir de Hernando y Mariana.
El
pié desnudo de Mariana se eleva sobre su sostén; su
pierna,
sus caderas y sus senos desnudos reposan sobre un
sofá
de cuero blanco.
Mariana
observa a Hernando, quien a su costado interpreta
desnudo
el Claro de Luna en un piano.
Se
descubren fotos íntimas de Mariana sobre colgando de la
pared:
1.
Una de Mariana sobre la nieve, en esquíes, en compañía de
sus
padres.
2.
Una de Mariana frente a la torre Effiel en compañía de un
hombre
corpulento.
DISSOLVE
TO:
INT.
NOCHE. ALCOBA DEL APARTAMENTO DE MARIANA.
Bajo
la misma música, abrazados sobre una cama, Hernando y
Mariana
se besan apasionadamente.
DISSOLVE
TO:
EXT.
AMANECER. COMEDOR SOBRE LA TERRAZA DEL APARTAMENTO
DE
MARIANA.
Sentado
frente a un comedor de aluminio fundido, sobre cuyo
fondo
se observa pálidamente la ciudad de Bucaramanga, y
vistiendo
la ropa del día anterior, Hernando, con su cabello
húmedo,
vierte café en dos tazas dispuestas sobre la mesa.
Hernando
sonríe a Mariana, quien desde el interior del
apartamento
porta sendos platos con huevos revueltos y
tostadas.
Ambos
se dan un beso. Mariana se sienta y desayunan. Sus
siluetas
se dibujan sobre el sol del amancer.
CUT
TO:
EXT.
DIA. PARQUE DE LAS PALMAS.
El
sexto piso de un edificio se divisa entre hojas de palma.
ARIADNA
(V.O.)
Podría
intervenir a su favor, si
eso
es que usted quiere.
HERNANDO
(V.O.)
Dígale
que fue usted quien me
regaló
la botella.
CUT
TO:
INT.
DIA. OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
Sentado
frente a su escritorio, Hernando escucha atentamente
a
la grabación que hiciera de su conversación con Ariadna la
noche
anterior:
ARIADNA
(V.O.)
¿Algo
más?
Sonido
de beso.
ARIADNA
(V.O.)
(continua;
susurrando)
¿Quieres
hacerme el amor, verdad?
Eso
es lo que quieres. Para eso
viniste.
Hernando
detiene la grabación y observa a Ramiro, quien
escudriña
con severidad el rostro iracundo y excesivamente
maquillado
de Ariadna, quien alterna su mirada entre Ramiro,
Hernando,
la grabadora y Ramiro.
ARIADNA
No
lo niego. Pero no hay ninguna
frase
que me comprometa. Sólo me
limité
asentir a las preguntas de
Hernando.
RAMIRO
(a
Hernando)
¿Es
eso cierto?
HERNANDO
No
la contradigo.
ARIADNA
(a
Ramiro, altiva)
Los
candidatos para el puesto
vacante
nos están esperando.
HERNANDO
Sin
embargo...
Ariadna
lo observa energúmena; Ramiro, con curiosidad.
HERNANDO
(continua)
Es
extraño que Ariadna no haya
denunciado
lo que parecería ser,
de
acuerdo a su interpretación,
una
escena de acoso sexual.
Ariadna
lo observa desconcertada.
RAMIRO
Es
verdad... ¿Por qué no me lo
dijo
esta mañana?
ARIADNA
Le
comenté que Hernando me había
importunado.
RAMIRO
¿Y
lo del acoso sexual?
ARIADNA
Se
me pasó por alto...
HERNANDO
¿Así
cómo lo de la botella de
whisky
que me obsequió y que usted
vació
sin mi consentimiento?
ARIADNA
No
permitiré que...
RAMIRO
Necesito
que hablemos a solas
Ariadna.
Ramiro
se interna en su oficina. Ariadna observa a Hernando
con
odio y avanza en pos de su jefe.
CUT
TO:
INT.
DIA. OFICINA DE RAMIRO.
Ramiro
y Ariadna entran. Ramiro cierra la puerta.
RAMIRO
Es
la segunda vez que ocurre.
ARIADNA
No
miento.
RAMIRO
Usted
me disculpará, Ariadna, pero
este
negocio no puede ser el
escenario
de sus adulterios.
ARIADNA
(asombrada)
¿Qué
le dijo Hernando?
RAMIRO
Es
cierto que usted tiene todas
las
coartadas posibles, Ariadna,
pero
son demasiadas coincidencias.
(pausa)
Su
marido es un hombre pudiente.
Sus
ingresos económicos no
dependen
de este trabajo.
Ramiro
señala a un monto de planos sobre su escritorio.
RAMIRO
(continua)
Estuve
revisando los planos de
Hernando.
No son, ciertamente, la
obra
de un alcohólico.
Los
labios de Ariadna tiemblan fuera de control.
RAMIRO
(continua)
Renunciará.
A cambio, le prometo
discreción
ante su marido.
CUT
TO:
INT.
DIA. OFICINA DE AGENCIA DE ARQUITECTURA.
Hernando
observa a Ariadna hablar con Ramiro.
Ariadna
sale sollozando de la oficina de Ramiro y se dirige
a
su escritorio; toma su cartera y sale, no sin antes mirar
por
un instante a Hernando con ojos lacrimosos.
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. AUTO DE HERNANDO.
Hernando
maneja su automóvil a la par que escucha noticias de
la
radio.
LOCUTOR
(V.O.)
En
un hecho sangriento en el
exclusivo
barrio Altos de
Cabecera,
dos hombres fueron
abaleados
a muerte por un sujeto
a
quien varios testigos describen
como...
Hernando
cambia de canal: música pop en boga. Hernando
observa
a su costado a un hombre que desde otro auto le
apunta
con una pistola.
Hernando
acelera.
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. CARRETERA DE BUCARAMANGA A CUCUTA.
El
auto de Hernando avanza raudo a lo largo de una vía
cubierta
por la niebla, hasta que dos Jeeps, uno a cada
costado,
lo obligan a frenar.
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. AUTO DE HERNANDO.
Hernando
intenta encajar la reversa, pero una mano que se
aferra
a su volate lo inmoviliza.
Juan
lo observa desafiante, su mano al volante.
ALZATE
(O.S.)
¿Ya
no reconoce el auto de su
tío?
Juan
se retira y Alzate aparece junto a él, envuelto por la
niebla.
Cinco guardaespaldas lo rodean.
HERNANDO
Armando...
Juan
abre la puerta. Hernando se apea de su auto.
ALZATE
Hace
casi un año que no nos
visita.
En otras circunstancias
este
rendez-vous sería un motivo
de
alegría.
HERNANDO
¿Qué
ocurrió?
ALZATE
Me
mataron a Joel... Hace unas
horas.
HERNANDO
Pero,
¿cómo?
ALZATE
Norberto
Salcedo lo hizo. También
mató
a uno de mis guardaespaldas.
HERNANDO
Debí
haberlo previsto.
ALZATE
Murió
en su ley, defendiéndolo a
uste.
HERNANDO
¡Dios!
ALZATE
Es
posible que se lo encuentre
antes
que nosotros.
Alzate
extrae un revólver, el cual deposita en las manos de
Hernando.
ALZATE
(continua)
Si
eso ocurre, le aconsejo que la
use.
Hernando
asienta nervioso.
ALZATE
(continua)
Nunca
fui un hombre violento.
Organizamos
las autodefensas para
salvar
a un país sometido por la
violencia,
y, ¿qué hemos ganado?
HERNANDO
Quien
asesina sólo ansía morir
asesinado.
Alzate
cubre sus ojos con sus dedos, da la vuelta y entra a
su
automóvil.
Los
dos Jeeps se alejan en la noche.
Hernando
observa su revólver.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. HACIENDA DE ARIADNA.
Sentada
en un diván a semioscuras, Ariadna toma un vaso de
whisky
con aire desconsolado.
Una
luz de auto ilumina el espacio interior. Ariadna se
levanta,
enciende la luz y abre la puerta.
EFRAIN,
un hombre calvo de de bigote negro y profuso, emerge
de
la penumbra con aire sonriente. Ariadna lo abraza y
solloza
en su regazo. Efraín la abraza confundido.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. ALCOBA DE LA HACIENDA DE ARIADNA.
Aridana
yace en su cama, desnuda, cubierta por sábanas.
ARIADNA
Fui
yo quien lo entrevistó, fui yo
quien
lo respaldo ante los otros
candidatos,
fui yo quien lo
contrató,
fui yo quien le enseñó
los
gajes del oficio...
Frente
a un amplio armario, en pantalón, Efraín viste su
camisilla
y su camisa parsimoniosamente.
ARIADNA
(continua)
Jamás
creí que fuera tan ingrato.
EFRAIN
(seco)
Quienes
esperan gratitud son unos
imbéciles.
Ariadna
lo observa iracunda.
EFRAIN
(continua)
Hernando
obró como cualquier de
nosotros
dos lo hubiera hecho.
ARIADNA
Hay
algo más que usted no
sabe.
Efraín
la observa anhelante. Ariadna lo observa nerviosa.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. APARTAMENTO DE HERNANDO.
Oscuridad.
Un rayo tenue de luz ilumina el apartamento de
Hernando,
quien justo abre la puerta.
Sus
dedos encienden la luz y el espacio se ilumina.
Cierra
la puerta.
Se
escucha un ruido de moneda que cae. Hernando reacciona con
movimientos
calmados y mirando de reojo: una cortina se
estremece.
Hernando
desenfunda su revólver con rapidez y apunta a la
cortina.
HERNANDO
Salga
lentamente.
Una
mano femenina emerge y descorre las cortinas. El rostro
de
Nancy, con labios semiabiertos, lo observa. Nancy descubre
el
revólver y recula atemorizada.
NANCY
¿Va
a dispararme?
Hernando
baja lentamente el revólver de su mano y lo deposita
en
un cajón. Entonces descubre que viste una bata de satín,
cuyo
escote deja entrever la mayor parte de sus senos.
HERNANDO
Creí
que era... Discúlpeme...
NANCY
Quería
darle una sorpresa.
La
bata de Nancy cae a sus pies. Hernando la observa
contrariado.
HERNANDO
Debo
comentarle, Nancy, que...
Nancy
lo abraza.
NANCY
(un
tanto irritada)
¿Es
esa la bienvenida que me da,
luego
de haber viajado desde
Medellín?
HERNANDO
No
podemos volver. Estoy
comprometido
y...
Nancy
lo besa apasionadamente. Hernando la retira gentil,
pero
firmemente.
HERNANDO
(continua)
Me
he enamorado de otra mujer.
NANCY
Puede
detenerme cuando quiera.
Nancy
le ofrece su boca voluptuosa. Hernando sucumbe y la
besa.
Ambos
ruedan por la cama.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. APARTAMENTO DE HERNANDO.
Desnudos,
cubiertos por una sabana hasta el pecho, Hernando
y
Nancy yacen boca-arriba; ambos observando el techo.
Hernando
no reacciona a los comentarios de Nancy.
NANCY
Usted
sabe que mi madre lo
adora...
Mi padre también, a su
manera...
Ambos dicen que nuestros
hijos
serán hermosísimos... Mi
padre
quiere cancelar nuestras
deudas
y, no quería comentárselo,
pero
creo que este es el momento:
¡Mi
papá quiere comprarnos una
casa
nueva en Lagos del Cacique!
Nancy
mira a Hernando por unos instantes. Hernando no habla.
Entonces
ella se torna hacia él de medio lado, acariciándolo
con
una mano en la mejilla.
NANCY
(continua)
¿No
son buenas noticias?
HERNANDO
(frío)
Lo
hubieran sido hace un mes,
Nancy.
Pausa.
NANCY
¿No
me ha extrañado?
HERNANDO
No.
Nancy
se deja caer en su posición boca-arriba con aire
desconcertado.
NANCY
Admito
que me equivoqué.
HERNANDO
Sabía
que iba a pasar.
NANCY
Hay
algo que quiero preguntarle.
HERNANDO
¿Sí?
NANCY
¿Es
usted realmente feliz con esa
mujer?
¿Más feliz de lo que fue
conmigo?
Hernando
la observa a los ojos.
HERNANDO
Sí.
Nancy
ahoga un gemido y desvía la mirada.
NANCY
Le
agradezco su sinceridad...
Sus
ojos se aguan de lágrimas.
NANCY
(continua;
conteniendo
el
llanto)
Creo
que debo irme. Tomaré el
avión
de la madrugada a Medellín.
Nancy
se sienta, se levanta y viste su ropa interior.
HERNANDO
La
conduciré.
Hernando
se levanta desnudo, entra al baño y cierra la
puerta.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. ESTUDIO DE LA HACIENDA DE ARIADNA.
La
luz se enciende y Efraín, con rostro descompuesto y camisa
fuera
del pantalón, entra y se abalanza sobre un escritorio,
del
cual abre un cajón y extrae un revólver. Ariadna,
vistiendo
una bata, entra en pos de él.
ARIADNA
¿Que
piensa hacer?
EFRAIN
Esto
no es asunto de mujeres...
Elcira
entra en camisa de dormir y los observa desde la
puerta.
Efraín
sale presuroso.
ARIADNA
¡Efraín!
Elcira
observa desafiante a Ariadna, quien la observa con
ojos
aterrorizados.
Elcira
se retira apresuradamente.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. APARTAMENTO DE HERNANDO.
El
timbre suena. Nancy, viste una bata de baño y se encamina
hacia
la puerta.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. CORREDOR FRENTE AL APARTAMENTO DE HERNANDO.
Mariana,
portando una caja empacada en papel regalo color
plata
con una cinta azul, permanece de pie frente a la
puerta.
CUT
TO:
INT.
NOCHE. APARTAMENTO DE HERNANDO.
Nancy
entreabre la puerta hasta donde la cadena de seguridad
se
lo permite.
NANCY
¿Sí?
MARIANA
Disculpe...
Creo que me equivoque
de...
NANCY
¿Busca
a Hernando?
MARIANA
(herida)
Sí.
NANCY
Usted
debe ser Mariana... Soy
Nancy...
Nancy
descorre el seguro de la cadena y abre la puerta.
NANCY
(continua)
Siga;
está tomando una ducha.
MARIANA
(con
voz débil)
No
deseo interrumpirlos.
Discúlpeme...
Esto es para él.
Mariana
desvía su mirada contrariada, se voltea y se aleja a
lo
largo del corredor.
Nancy
la observa con rostro adusto, cierra la puerta, deja el
regalo
sobre la mesa y enciende la televisión.
A
sus espaldas Hernando sale de la ducha vistiendo un
pantalón.
Viste rápidamente sus zapatos y una camisa.
A medida que la conversación transcurre se escucha a
bajo volumen la
narración del locutor:
LOCUTOR
(V.O.)
...
Y continuamos con la noticia
del
día desde nuestro estudio en
la
Avenida de las Américas: ya son
cuatro
los heridos en el centro de
Londres
tras los disturbios
causados
por la decisión del juez
de
Westminster de perdonarle la
vida
al perro Todd de la princesa
Stepnanie,
el cual mordió a un
niño
de ascendencia paquistaní el
pasado
viernes en la tarde, luego
de
que el infante le ofreciera un
trozo
de hamburguesa. Grupos de
defensa
de los derechos de los
animales
se enfrentaron esta
mañana
con cocteles Molotov y
bates
de beisbol a la turba
musulmana
que pedía la cabeza del
can
amante de las hamburguesas y
la
papa francesa de la
aristocracia
británica. En
recientes
declaraciones, el primer
ministro
aseguró que el gobierno
acatará,
haciendo uso de todos su
medios,
la decisión del juez de
Westminster
de defender la vida
del
canino...
HERNANDO
¿Quién
era?
NANCY
No
sé...
HERNANDO
¿No
habló usted con ella?
NANCY
(nerviosa)
Sí...
Era una mujer joven. Traía
un
regalo a domicilio.
Hernando
se acerca a la mesa y observa el regalo: trae una
tarjeta.
La lee:
TARJETA
(TEXTO)
Feliz
día de tu santo. Mariana.
HERNANDO
No
tiene sellos de correo.
Nancy
mira la televisión en silencio. Hernando extrae su
celular
de un estuche ensartado en su correa, apaga la
televisión
abruptamente y llama.
Sonido
de timbre. Gatillo y silencio...
HERNANDO
(continua)
¿Mariana?
MARIANA
(VOZ TELEFONICA)
Espero
que haya pasado una velada
muy
grata con tu novia...
HERNANDO
Usted
no lo entiende, yo...
MARIANA
(VOZ TELEFONICA)
Norberto
tenía razón...
HERNANDO
¿Cómo?
MARIANA
(VOZ TELEFONICA)
Usted
es un hombre infiel.
HERNANDO
Si
eso es lo que usted cree, no
hay
razón para que continuemos...
MARIANA
(VOZ TELEFONICA)
De
acuerdo...
Sonido
de teléfono ocupado. Nancy se levanta y observa a
Hernando.
HERNANDO
Era
Mariana. Y usted...
NANCY
(trémula)
Podemos
arreglar nuestros
problemas
Hernando... Yo lo quiero
más
que a nadie. Tenga
consideración...
HERNANDO
¿La
tuvo usted conmigo hace más de
un
mes? ¿La tuvo ahora? La llevaré
al
aeropuerto.
Nancy
intenta besarlo. Hernando la rechaza, y amable, pero
firmemente
conduce a Nancy fuera del apartamento con una mano
a
la par que con la otra saca la maleta de Nancy.
CUT
TO:
EXT.
AMANECER. PANORAMA DE BUCARAMANGA.
Los
rayos del amanecer caen sobre un edificio en Cabecera,
detrás
del cual se aprecia el panorama de Bucaramanga.
EXT.
AMANECER. ACERA FRENTE AL APARTAMENTO DE MARIANA.
Frente
a dicho edificio, sentando sobre unas escalinatas
junto
a una moto, y portando una cachucha de beisbol y un
brazo
vendando con manchas de sangre, Norberto observa
atentamente
al auto de Mariana que entra al parqueadero.
Se
levanta.
CUT
TO:
EXT.
AMANECER. AUTO DE EFRAIN ESTACIONADO FRENTE AL
EDIFICIO
DE HERNANDO.
Efraín
observa desde su auto la puerta del edificio, de la
cual
salen Hernando -portando una maleta- y Nancy. Ambos
entran
a un auto estacionado sobre la calle. Hernando
deposita
la maleta en el baúl, lo cierra y entra al puesto
del
conductor.
El
auto arranca y se aleja. Efraín, desde su auto, los sigue.
CUT
TO:
INT.
DIA. COCINA DEL APARTAMENTO DE MARIANA.
Mariana
se sirve una taza de café, la sorbe...
Detrás
de ella surge la figura de Norberto. Mariana gira
sobre
si misma y lo descubre, emitiendo un gemido ahogado y
dejando
caer su taza al suelo, la cual se quiebra.
NORBERTO
(lastimoso)
Ellos
quieren matarme. Necesito
que
me lleve al aeropuerto,
Mariana...
Mariana
lo observa confundida.
NORBERTO
(continua)
Por
los viejos tiempos.
CUT
TO:
EXT.
DIA. CARRETERA DE BUCARAMANGA A GIRON.
Hernando
conduce el auto acompañado de Nancy. Ambos miran el
horizonte
en silencio, contrariados.
CUT
TO:
EXT.
DIA. CARRETERA DE BUCARAMANGA A GIRON.
Efraín
observa el auto de Hernando frente a sí. Ojea
brevemente
su asiento izquierdo, sobre el cual descansa un
revólver.
CUT
TO:
INT.
DIA. SALA DE LA HACIENDA DE ARIADNA.
Ariadna,
de rostro demacrado por el cansancio y la inquietud,
permanece
sentada frente a la mesa del comedor con su
desayuno
servido ante sí.
Sonido
de auto que estaciona y de su claxon.
Ariadna
se levanta.
ELCIRA
(O.S.)
¡Llegó
el taxi escolar!
Elcira
avanza presurosa y abre la puerta.
ELCIRA
¡Fabriana!
¡Sara!
Fabriana
y Sara entran portando sendas loncheras y sendos
maletines
en sus manos. Ambas besan a su madre.
FABRIANA
¡Chao
Mami!
SARA
¡Chao
Mami!
ARIADNA
Adios
mis amores...
CUT
TO:
EXT.
DIA. PARQUEADERO FRENTE AL AEROPUERTO DE PALONEGRO.
Hernando
se estaciona. Nancy y él salen del auto
simultáneamente
por puertas diametralmente opuestas.
CUT
TO:
EXT.
DIA. PARQUEADERO FRENTE AL AEROPUERTO DE PALONEGRO.
Efraín
se estaciona a escasos metros del auto de Hernando.
Desde
allí ve que Hernando extrae la maleta de Nancy del baúl
y
avanza.
Efraín
toma su revólver y se apresta a salir de su auto, pero
se
detiene al ver a:
CUT
TO:
EXT.
DIA. PARQUEADERO FRENTE AL AEROPUERTO DE PALONEGRO.
Nancy
frente a Hernando, toma su maleta.
NANCY
No
será necesario que me acompañe.
HERNANDO
Lamento
que todo haya acabado de
este
modo.
NANCY
(conteniendo
el
llanto)
Si
tu relación con mariana
fracasa,
te estaré esperando...
Nancy
besa su mano y lo despide con un gesto. El rostro de
Hernando
se entristece.
Regresa
a su auto. Nancy lo ve alejarse con lágrimas en los
ojos.
Detrás de ella se ve la silueta del auto de Efraín, la
cual
arranca en pos de Hernando.
CUT
TO:
EXT.
DIA. PATIO FRENTE A LA HACIENDA DE ARIADNA.
Ariadna
ve a Fabriana y Sara, quienes salen de su casa y
entran
en una van escolar, en donde el chofer y varios niños
aguardan.
Elcira
sonríe a la par que estremece su mano en señal de
despedida.
La
van se aleja.
La
sonrisa de Elcira se desvanece dando paso a un gesto agrío
y
severo.
ELCIRA
Usted
no puede permitirlo.
Ariadna,
inmovilizada por su voz sobre el pórtico de su
vivienda,
observa el horizonte.
ELCIRA
(continua)
Si
usted no es capaz de controlar
esta
situación, YO lo haré.
Ariadna
la observa entornando sus pupilas.
ARIADNA
Tiene
una hora para que salga de
esta
casa.
Elcira
extrae su celular de su seno ante la mirada atónita de
Ariadna.
ELCIRA
No
me iré hasta que usted
recapacite.
Elcira
marca un número telefónico.
CUT
TO:
EXT.
DIA. AUTO DE MARIANA SOBRE LA CARRETERA DE GIRON A
PALONEGRO.
Mariana
maneja su auto en compañía de Norberto.
NORBERTO
Sabía
que usted aun me amaba.
MARIANA
Lo
ayudo como hubiera ayudado a
cualquiera
en peligro de muerte.
NORBERTO
¡Mentira!
Hernando la ha
indispuesto
contra mí.
MARIANA
Tomo
mis decisiones por mi misma,
Norberto.
No soy marioneta suya ni
de
Hernando.
(pausa)
¿Por
qué lo persiguen?
HERNANDO
Siempre
me he opuesto a los
métodos
violentos del doctor
Alzate.
Temen que los traicione.
Quieren
eliminarme.
MARIANA
¿No
puede ir a la policía?
NORBERTO
Es
por eso que me persiguen.
Silencio.
NORBERTO
(continua)
Viajaré
a Bogotá, en donde un
hombre
que trabaja con la
presidencia
me está ofreciendo
protección.
Tal vez sea aceptado
en
los Estados Unidos como
refugiado.
MARIANA
También
podría contactar al
gobierno
francés.
Norberto
ve el auto de Hernando aproximarse, y pasar raudo a
su
costado.
NORBERTO
¿Ese
no es Hernando?
MARIANA
¿Quién?
NORBERTO
El
auto que acabamos de ver.
El
auto de Efraín pasa raudo a su costado.
MARIANA
No
presté atención.
NORBERTO
(severo)
Regrese
de inmediato.
MARIANA
¿Qué?
Norberto
extra una navaja y la apunta sobre el cuello de
Mariana.
NORBERTO
Haga
lo que le digo.
Mariana
lo observa horrorizada.
CUT
TO:
EXT.
DIA. AUTO DE EFRAIN.
Efraín
maneja sin perder de vista el auto de Hernando. Su
celular
timbra. Efraín adecua sus manos libres y contesta.
Detrás
de su auto se ve el auto de Mariana girando en 180
grados.
EFRAIN
¿Aló?
CUT
TO:
EXT.
DIA. PATIO FRENTE A LA HACIENDA DE ARIADNA.
Elcira
habla por celular ante el rostro inmóvil y asustado de
Ariadna.
ELCIRA
¿Don
Efraín?... Le ruego que
regrese
a casa... No es lo que
usted
cree...
CUT
TO:
EXT.
DIA. AUTO DE EFRAIN.
Efraín
maneja y habla a través de sus manos libres sin perder
de
vista el auto de Hernando.
EFRAIN
¿Cómo
está Ariadna?
CUT
TO:
EXT.
DIA. PATIO FRENTE A LA HACIENDA DE ARIADNA.
ELCIRA
Doña
Ariadna ha estado un tanto
enferma
estos últimos días... Oye
voces,
se imagina que los hombres
la
persiguen... Me preocupa. Usted
mismo
puede preguntárselo.
Elcira
le pasa el teléfono a Ariadna, la cual, con rostro
lelo
y arrepentido, contesta.
ARIADNA
¿Sí?...
No sé... No estoy segura...
CUT
TO:
EXT.
DIA. AUTO DE EFRAIN.
Efraín
maneja y habla a través de sys manos libres sin perder
de
vista el auto de Hernando.
EFRAIN
¿Elcira
está al tanto de lo
ocurrido?
CUT
TO:
EXT.
DIA. PATIO FRENTE A LA HACIENDA DE ARIADNA.
ARIADNA
Lo
mejor será que regrese... Sí,
he
estado muy nerviosa... ¿Quién?
¿Hernando?...
¿Anoche? Había
bebido
demasiado... No lo
recuerdo...
CUT
TO:
EXT.
DIA. AUTO DE EFRAIN.
Efraín
cuelga el teléfono con aire impaciente. Observa el
auto
de Hernando y disminuye la velocidad.
En
un impulso súbito Efraín da una vuelta de 180 grados a su
volante.
CUT
TO:
EXT.
DIA. CARRETERA DE GIRON A PALONEGRO.
El
auto de Efraín da un giro de 180 grados sobre la
carretera,
el giro no es exitoso y bloquea la carretera.
Se
oye un claxon agudo y se ve al auto de Mariana frenar
abruptamente
ante el auto de Efraín. El auto de Efraín se
detiene.
NORBERTO
¿En
dónde aprendió a manejar, gran
tetra
doble hijo´eputa?
EFRAIN
¡Hijo´eputa
su madre, malparido de
mierda!
MARIANA
¡Cuidado!
Norberto
sale de su auto, portando su navaja. Efraín, cuyos
brazos
permanecen ocultos por su auto, se apresura a salir.
Norberto
enarbola su navaja a la par que grita
desaforadamente.
Efraín
extrae su revolver. Dispara sin que cartucho alguno
explote.
Comprueba que el revolver no tiene balas. Efraín
arroja
el revólver al suelo y se cubre con las manos.
Se
oye un disparo.
Efraín
cae fulminado al suelo con una perforación grotesca en
su
pecho.
Detrás
de él, el doctor Alzate apunta desde su JEEP con una
carabina
humeante.
CUT
TO:
EXT.
ATARDECER. PANORAMA DE BUCARAMANGA ANTE LA IGLESIA
DE
SAN PEDRO.
El
sol cae ante la iglesia de San Pedro Claver.
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. APARTAMENTO DE HERNANDO.
Hernando
lee el periódico a la par que toma una taza de café.
TITULAR
DE PERIODICO
"Sicario
abatido ante la multitud"
El
timbre de su apartamento suena. Hernando deja su
periódico,
se levanta y se detiene frente a la puerta.
HERNANDO
¿Quién
es?
MARIANA
(O.S.)
Yo.
Hernando
abre la puerta y observa a Mariana, quien sonriente,
viste
un traje ceñido.
Hernando
sonríe. Se besan.
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. APARTAMENTO DE HERNANDO.
Hernando
deja su periódico, se levanta y abre la puerta.
Entonces
observa al doctor Alzate.
HERNANDO
Hola
tío. Sigan.
Alzate
entra en compañía de Juan y otro GUARDAESPALDAS.
Alzate
y Hernando se sientan.
ALZATE
¿Ya
se enteró?
HERNANDO
Sí.
Fue abatido por un motorizado
que
huyó de la escena del crimen.
ALZATE
(riendo)
¡Tanto
mejor! ¡Tanto mejor!
Pausa
embarazosa.
HERNANDO
¿En
qué puedo ayudarle tío?
ALZATE
¿Su
novia está bien?
HERNANDO
No
lo sé. Me imagino.
ALZATE
Usted
debe hablar con ella.
HERNANDO
Terminamos.
Alzate
se mueve incómodo en su silla.
ALZATE
Aún
así, quisiera que usted hablara
con
ella. De lo contrario tendré
que
enviar a alguno de mis hombres.
HERNANDO
¿Mariana?
¿Que hizo?
ALZATE
Los
diarios son discretos, pero
ella
estaba con Norberto. No
podemos
permitir que testimonie en
nuestra
contra.
Hernando
lo observa con horror.
HERNANDO
¡Jesús,
María y José!... Le ruego
que
me deje solo, tío.
Alzate
lo mira desconcertado, se levanta altivo y se encamina
hacia
la puerta.
ALZATE
Somos
de mundos diferentes
Hernando,
pero somos familiares.
(pausa)
Mariana,
en cambio... es una
extranjera,
según tengo entendido.
HERNANDO
Es
una mujer honesta.
ALZATE
(severo)
Tiene
veinticuatro horas para que
la
adoctrine en nuestra
idiosincrasia
de república
bananera,
aquella que García
Márquez
pregona en sus novelas.
HERNANDO
La
literatura infantil no me
interesa.
Alzate
ríe y sale seguido de sus guardaespaldas, quienes
miran
a Hernando con hostilidad.
CUT
TO:
EXT.
NOCHE. APARTAMENTO DE MARIANA.
Mariana,
en traje de luto, entra a su apartamento y enciende
la
luz. Encuentra ante sí, sentado en un sofá, a Hernando.
MARIANA
(sin
sorprenderse,
cansada)
¿Cómo
entró?
HERNANDO
Usted
misma me entregó su llave.
MARIANA
Le
ruego que me la devuelva y me
deje
sola.
HERNANDO
Nancy
me visitó inesperadamente.
Ya
terminamos nuestra relación.
MARIANA
No
me interesa saberlo.
HERNANDO
Le
pido que me perdone.
Mariana
lo observa ofendida.
MARIANA
¿Viene
a abogar por su tío?
HERNANDO
¡Dios!
MARIANA
Pierde
su tiempo.
HERNANDO
El
doctor Alzate es un hombre
peligroso.
MARIANA
Es
un asesino.
HERNANDO
Nos
ha protegido. ¡A usted y a mí!
MARIANA
Norberto
sufría de esquizofrenia.
Debía
ser capturado, juzgado y
puesto
en prisión. Este hombre
lo...
Mariana
estalla en llanto.
(continua)
Vengo
del funeral, de conocer a su
madre.
¡Usted no sabe cuanto sufre!
Hernando
se aproxima y la abraza.
CUT
TO:
INT.
DIA. CONSULTORIO PSICOLOGICO.
Ariadna,
recostada sobre un sillón escucha la voz del:
PSICOLOGO
(O.S.)
Usted
sufre un síndrome de
carencia
sico-emotiva, Ariadna,
que
la conlleva a suplantar sus
necesidades
afectivas mediante una
actividad
sexual desaforada, razón
por
la cual su marido la ha
considerado
en varias ocasiones
una
ninfómana....
Junto
a ella yace un PSICOLOGO, cómodamente arrellanado en un
sillón
de cuero.
PSICOLOGO
A
partir de la próxima sesión
comenzaremos
una terapia contra la
adición
sexual, en la cual usted
se
convencerá de cuan perjudicial
es
para el organismo, tanto a
nivel
psicológico como físico, el
mantener
relaciones sexuales con
más
de una persona al mismo
tiempo...
Ariadna
mira a través de la ventana las hojas de una palma
estremecida
por el viento.
PSICOLOGO
(O.S.)
Usted,
en cierto modo, ya ha
sufrido
sus percances, tras el
divorcio
de su marido y la pérdida
de
sus hijas. No podemos descartar
tampoco
el uso de medicamentos
que...
CUT
TO:
TITULO
Nueve
meses después
EXT.
DIA. TERRAZA DEL APARTAMENTO DE HERNANDO.
Mariana,
vistiendo un traje de noche, observa el panorama de
Bucaramanga.
Hernando se aproxima por su espalda vistiendo un
smoking.
HERNANDO
El
coctel comienza en una hora.
MARIANA
(sonríe)
Tenemos
tiempo.
Se
besan.
HERNANDO
No
está bien que el accionista
principal
llegue tarde a la
ceremonia
de inauguración.
HERNANDO
(continua)
No
creo que haya inconveniente si
ese
accionista principal es el
arquitecto
del edificio más
impresionante
de la ciudad.
Hernando
observa un edificio recién hecho, pomposamente
iluminado.
MARIANA
(seria)
Quiero
que viajemos esta navidad
a
Roma.
HERNANDO
(agrio)
En
cuanto el tribunal de su
veredicto
estaremos libres.
Podemos
viajar por un mes y
regresar
a Bucaramanga.
Mariana
toma el rostro de Hernando entre sus manos.
MARIANA
(dulce)
Hernando...
HERNANDO
¿Sí?
MARIANA
Sé
que no ha sido fácil para
usted
el testimoniar contra su
tío.
HERNANDO
Sólo
he dicho la verdad. Diez años
de
cárcel es poco, pero lo
convencerán
de que aún hay gente
que
lucha por la justicia en este
país.
MARIANA
Podemos
vivir en Europa.
HERNANDO
Ya
le he dicho que no sufriremos
represalias.
El país se está
recuperando,
Mariana.
MARIANA
Esa
no es la razón.
HERNANDO
¿No
le gusta Bucaramanga?
MARIANA
Usted
sabe que no cambiaría ni su
clima,
ni su gente, ni su estilo
de
vida por el de París o
Londres...
Pero piense en su vida
profesional.
Usted es un
arquitecto
brillante.
HERNANDO
Nadie
me conoce en Europa.
MARIANA
Podemos
intentarlo.
HERNANDO
Usted
lo dice mí. Pero Aquí tengo
lo
que deseo. A usted, Mariana.
Hernando
extrae una caja, de la cual extrae un anillo, el
cual
coloca en el dedo de Mariana.
Ariadna
lo observa. Hernando la observa.
Sus
siluetas se diluyen en el atardecer.
DISSOLVE
TO:
CREDIT
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Hugo
Santander
Ferreira
2011
©
All
rights
reserved |
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